Los mandatarios brindaron mayores precisiones sobre los anuncios que realizó en las últimas horas el presidente Alberto Fernández y detallaron cómo trabajarán los integrantes de las fuerzas federales que fueron puestos en funciones este miércoles.
El gobernador Omar Perotti y el intendente Pablo Javkin dialogaron con la prensa luego de la conferencia que brindó el ministro de Seguridad Aníbal Fernández e informaron que este miércoles llegaron a Rosario unos 300 gendarmes y más de 100 integrantes de la Policía Federal, que llevan a 1.400 el número total de efectivos federales en el territorio local. Además especificaron que el Ejército solo realizará tareas civiles vinculadas a la urbanización de barrios populares.
«Lo que hoy ha llegado son 300 gendarmes y más de 100 integrantes de la Policía Federal. Es solo una primera instancia, tal lo planteó el ministro (de Seguridad nacional, Aníbal Fernández). Entendemos que hay que seguir acompañando este proceso con más unidad para ganar mayor dinámica en el movimiento de todas las fuerzas que están en carácter permanente en Rosario y en este lugar, que va a ser una de las bases de operaciones», dijo el mandatario provincial en el predio ubicado en Jorge Newbery y Circunvalación.
Por su parte, el intendente rosarino destacó que, más allá del número, lo que importa es el resultado de los trabajos que realicen los efectivos federales con presencia en la ciudad.
Al mismo tiempo, Javkin indicó que ninguna medida resolverá por sí sola la problemática actual, sino que la misma debe abordarse de manera integral desde diferentes aristas y con distintas herramientas de gestión.
«Es todo, pero todo a la vez. Los efectivos tienen que tener movilidad; hay que intervenir los teléfonos en las cárceles; y trabajar sobre el lavado de activos», enumeró el titular del Palacio de los Leones.
En esa línea, Javkin sumó el rol que cumplirá el personal del Ejército que arribará a la ciudad. «Va a complementar los trabajos que hagamos, pero con tareas civiles: de urbanización y soporte de muchas organizaciones», aclaró.
Perotti resaltó que con este arribo de gendarmes y policías, el número de efectivos es superior al que había en otras llegadas masivas, pero con el diferencia de que esta vez se constituyeron estructuras permanentes.
Al mismo tiempo, volvió a plantear el problema del crimen que es organizado desde los penales, con personas que ya están detenidas y efectúan ordenes que después cumplen integrantes de las organizaciones que están afuera de las cárceles.
«El año que pasó es el que tuvo más detenidos en la provincia de Santa Fe, pero hoy el búnker está en la cárcel. Estamos invirtiendo en el servicio penitenciario, pero no se arma un pabellón de la noche a la mañana», planteó.
A su turno, el intendente de Rosario cuestionó la falta de inteligencia criminal penitenciaria, pero mostró cierto alivio en que el presidente Alberto Fernández haya incluido el tema en su mensaje con medidas para la ciudad.
«Es importante que avancemos en que esto se reconozca y tenga acciones a nivel nacional. Tenemos la inteligencia criminal penitenciaria sin funcionamiento. No es solamente que entran celulares; es algo peor que eso. No se escucha lo que hablan. La inteligencia no se hace solamente impidiendo que ingrese un teléfono, sino también escuchando qué ordenan», aseveró.
