La actividad económica de Rosario en enero, comparada con el mismo mes del año anterior, cayó un 8 por ciento. El dato, divulgado ayer por el Centro de Información Económica (CIE) de la Municipalidad, en base al Informe Mensual de Facturación, refleja el dramático momento que viven las empresas y comercios de la ciudad en un escenario de profunda recesión. Además, los números provisorios de febrero muestran un índice de caída del 7 por ciento respecto al mismo período de 2018. «Entendemos que debe haber un cambio estructural, se necesita que los salarios recuperen el poder adquisitivo, que haya un programa centrado en la actividad productiva tal vez más que en la actividad financiera, que a nuestro modo de ver es donde está puesto el énfasis», analizó el secretario de Producción, Germán Giró. «Si eso no sucede, no vemos cómo se va a revertir un ciclo que ya lleva varios meses de recesión», agregó el funcionario municipal.
El Indicador Mensual de Facturación es elaborado por el Centro de Información Económica, y se calcula en base a la facturación total a valores constantes de los locales habilitados en la ciudad, lo que a su vez incide de manera directa en la recaudación fiscal del municipio.
El desempeño de la facturación de enero de los locales habilitados en la ciudad, en comparación con el mismo mes del 2018 reflejó una caída del 8 por ciento. El derrumbe se dio en todos los sectores, con la industria manufacturera y construcción como los rubros con peor desempeño, con una baja interanual del 14,6% y el 13,1% respectivamente. Vehículos de transporte (-20.5%), metales, productos de metal y maquinaria (-19.3%), textiles, confecciones y cuero (-17,8%) y fabricación de componentes electrónicos y equipo electrónico (-15,7%) arrastraron la fuerte caída en la facturación de la industria manufacturera rosarina.
Signo del modelo: la intermediación financiera es el único rubro que volvió a crecer (5,6%). El resto de la economía rosarina fue para atrás.
El comercio, en tanto, bajó en enero un 9,1%, un porcentaje que se explica a partir de la caída de la facturación de la venta, mantenimiento y reparación de vehículos (-24%). Los servicios privados también cayeron, en este caso un 2,4%. Si bien la intermediación financiera volvió a tener valores positivos en enero (5,6%), el resto de los rubros sufrieron caídas: Servicios comunitarios, sociales y personales (-12,9%), alojamiento y servicios de comida (-7,5%), inmobiliarios, empresariales y de alquiler (-6,4%) y transporte, almacenamiento y comunicaciones (-3,8%). Según el informe que elabora el CIE, si se lo compara con diciembre de 2018, se observa una baja del 1,37%.
«Estamos verificando una caída en la actividad económica de la ciudad que se da en todos los rubros», analizó el secretario Giró, para luego agregar: «Son las tendencias que veníamos viendo, lo mismo estamos observando para febrero. Con datos provisorios, vemos un comportamiento similar». El funcionario municipal explicó que «la actividad económica de la ciudad depende del poder adquisitivo».
El secretario de la Producción precisó que «durante el año 2018 el salario perdió 15 puntos en relación con la inflación, por lo tanto falta poder de compra». Además, planteó que en los diálogos que tienen con los distintos centros comerciales «hay una situación de no venta, que se agrava con las tarifas y con la capacidad de obtener financiamiento a tasa razonable». Según Giró «la actividad económica real de una ciudad como Rosario y del país en general está en un estado recesivo y no vemos señales claras de que se vaya a revertir en el corto plazo».
