De las Paso, los pisos y la boleta semisábana
Unidos comenzó a debatir internamente la reforma electoral de Santa Fe, que presentará en breve. El piso para ingresar en Diputados es uno de los temas álgidos.

Tras su primera reunión para debatir la reforma electoral derivada la actualización del texto constitucional, parecen perfilarse acuerdos en el frente Unidos sobre la continuidad de las Paso y el aumento de los pisos, mientras que persisten dudas aún acerca de la implementación de una boleta semi sábana que una las categorías de diputados con la de gobernador, y la de concejales con candidatos a intendentes. “Lo que se definió es que el 2 de julio se presenta el proyecto”, dijo a Rosario|12 uno de los participantes del encuentro del último jueves en la sede santafesina de la Unión Cívica Radical (UCR)
La alianza oficialista que integran más de diez fuerzas políticas, Unidos para la Cambiar Santa Fe, comenzó a debatir el proyecto de reforma electoral durante un encuentro ecuménico presidido por el titular del Senado, el radical Felipe Michlig, su correligionario y secretario de Vinculación Estratégica, Julián Galdeano, y el diputado socialista Joaquín Blanco. Los anfitriones fueron los radicales, que ofrecieron su casa en la ciudad capital.
El referente de uno de los partidos convocados dijo a este diario que la única definición clara fue la de la fecha de presentación del proyecto de Código Electoral: el 2 de julio, antes del receso invernal de la Legislatura. Otro participante de la reunión, de un “partido chico” de la coalición oficialista, agrego que se presentarán “en espejo”. Es decir, en ambas cámaras del órgano parlamentario.
Porque, agregó, la idea de Unidos es que la nueva ley electoral salga de la Legislatura con el mayor consenso posible –como ocurrió con la reforma de la Constitución- y “el peronismo es uno en el Senado y otro en Diputados”. De hecho, los senadores del PJ presentaron, ya hace tiempo, su propio proyecto de Código Electoral.
“Se dejó abierta la posibilidad de que algún partido de Unidos que quiera, pueda presentar un proyecto por separado. Pero la idea es consolidarlo en uno solo, en una sola mirada, porque además después va a haber un debate con los otros partidos”, sostuvo una de las fuentes consultadas.
La nueva Constitución santafesina, sancionada en agosto del año pasado, establece en sus cláusulas transitorias cuarta y quinta la necesidad de dictar una nueva ley electoral con los cambios incluidos en la reforma del texto magno. Y otorga un plazo de dos años.
Las primarias
En todas –o la mayoría- de las fuerzas políticas que participan de Unidos anida la idea de darle continuidad al sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso), que a nivel nacional La Libertad Avanza (LLA) quiere eliminar con el poco democrático argumento del “gasto” que supone conocer lo que opina la ciudadanía a través del voto.
¿Con las Paso sigue todo igual?”, preguntó Rosario|12.
“Ahí no habría cambios, porque entendemos que es la forma en que todos los frentes se puedan ordenar. Si no, se vuelve a la lapicera”, respondió el participante del encuentro en la sede de la UCR. La “lapicera” representa –en este caso- las viejas internas partidarias, que se resolvían en una oficina, a puertas cerradas. O, en el mejor de los casos, entre los afiliados a los partidos y con sus padrones, en no pocas ocasiones sensiblemente amañados.
En las Paso, en cambio, participa la ciudadanía, que puede votar en cualquiera de las internas de las fuerzas políticas que se presentan a las elecciones. En ese punto, la mirada mayoritaria de Unidos coincide con la del proyecto de los senadores del PJ, que promueven sostener la instancia de las Paso.
Los pisos
Otro tema en discusión con miras a la reforma electoral es el de los pisos que establece la ley, tanto para sortear la instancia de las primarias como el mínimo necesario para ingresar, en los comicios generales, al reparto de cargos legislativos.
El proyecto del PJ en la Cámara provincial mantiene el piso del 1,5% del padrón para que las fuerzas políticas que se presentan a las Paso puedan pasar a las generales. Pero eleva del 3 al 5% el zócalo para entrar a la distribución de bancas en Diputados y en los concejos municipales.
En Unidos el tema quedó en debate. “Sí, un piso más alto”, dijo uno de los consultados, aunque aclaró que la discusión no está cerrada al interior del oficialismo. “Sobre todo en función de que tenga representatividad quienes sean elegidos”, abundó, y recordó que a partir de la reforma constitucional el frente o coalición que gana los comicios en la categoría diputados ya no se lleva una mayoría de 28 de las 50 bancas, sino que todas se distribuyen proporcionalmente mediante el sistema D’Hont, que lleva ese nombre por el jurista belga llamado Víctor, que lo creó en 1878.
“El número puede ser parecido al del PJ, pero no se discutió”, añadió otro de los consultados para esta nota. La cuestión no es menor para los denominados “partidos chicos”, que verían disminuidas sus posibilidades de ingresar legisladores a la Cámara baja si se eleva el piso a partir del cual se ingresa al reparto de bancas.
Semi sábana
Como aún no hay borrador del oficialismo, no hay certezas sobre otro de los temas relevantes de la reforma electoral: la modalidad de la Boleta Única de Papel (BUP). Lo que está en debate no es modificar drásticamente el mecanismo, sino hacerle una modificación en función de la nueva Constitución.
Puntualmente, se trata de la posibilidad de que la categoría gobernador y vice vaya unida a la de Diputados, igual que la de intendente a la de concejales en las ciudades, con el fin de garantizar cierta “gobernabilidad” parlamentaria.
En los papeles, se supone que quien gane la Gobernación arrastraría, con su potencia electoral, a la lista de Diputados. “Eso es lo que no está definido. Hay posturas que dicen que tienen que ser cinco boletas y posturas que dicen que tienen que ser tres”, explicó un funcionario de Unidos, que a título personal se inclina porque sean tres y no cinco.
Esa postura aparece como contradictoria con el espíritu del proyecto original de BUP, impulsado por el entonces diputado provincial de la Coalición Cívica, Pablo Javkin, quien buscaba diferenciar las categorías electorales para evitar el arrastre de votos entre una y otra.
Lo que, en su momento, fue cuestionado por sectores del peronismo bajo el argumento de que atentaba contra la idea de “proyecto político”, y permitía que, al poner la foto del primero de cada categoría en la boleta, el conocimiento público de una persona se ponderara más que las ideas de la fuerza política por la que presentaba a elecciones.
Los senadores provinciales del PJ mantienen las cinco categorías de la BUP, por separado. “Nosotros decimos que hay que mantener las mismas categorías y las formas que tenemos actualmente, porque pone en valor a cada dirigente político en su categoría”, sostuvo el presidente del bloque, Rubén Pirola, al presentar la iniciativa en abril pasado.
En comunión
“Lo que se planteó es que haya un consenso amplio, que no sea una ley del oficialismo”, dijo a este diario el referente de unos los partidos que integra Unidos. “Que sea una ley para que dure”, añadió.
Otro de los consultados coincidió en que “corresponde que haya un consenso generalizado para que todas las miradas, de todos los habitantes de la provincia, estén representadas”. Y equiparó este debate al de la Constitución, en el que se dio, dijo “la madurez política” para votar buena parte de los artículos por unanimidad de los convencionales.
“Eso –insistió- hay que seguir replicándolo de la misma manera. Y que ese consenso exceda a la mayoría mínima que necesitás” para aprobar la ley, para la cual Unidos cuenta con los votos necesarios y suficientes en ambas cámaras.
