Ante las primeras cartas que Javier Milei anticipa sobre lo que será su gestión presidencial, los gobernadores toman nota y preparan la estrategia para convivir con un gobierno nacional que tendrá a mano la motosierra y no la lapicera. El presidente electo ya avisó que lo suyo será de «cero obra pública», y eso abrió el alerta en los mandatarios de provincia. En esa línea se reunieron ayer 10 gobernadores de Juntos por el Cambio, o lo que queda de esa coalición. Entre ellos, Maximiliano Pullaro. Salieron en bloque a expresar que contribuirán a la gobernabilidad que necesitará el presidente; pero a cambio exigen diálogo y que el Ejecutivo no tome decisiones que afecte a las provincias sin consultarlos previamente.

El santafesino salió de ahí abriendo el paraguas. «Hay muchas obras que se necesitan en las provincias; particularmente en Santa Fe, que necesita rutas», avisó. Y machacó con repasar la agenda que en los últimos años, con mayor o menor éxito, la Casa Gris vino articulando con Casa Rosada: «Somos una provincia productiva, que tiene campos, industria y puertos», dijo Pullaro. Y opinó que en el último tiempo «Santa Fe padeció una desinversión por parte del Estado nacional, que la ha perjudicado».

En este sentido, el radical retomó la tónica discursiva de reclamo que esgrimieron sus antecesores del Frente Progresista, sin atender al carácter federal que constituye la república. «Santa Fe ha aportado muchísimo a nuestro país en los últimos años, y de eso ha vuelto muy poco. Eso que ha aportado Santa Fe se ha concentrado en el conurbano bonaerense, generando más pobreza a la Argentina y en el interior productivo», demandó el sucesor de Omar Perotti.

La relación con lo que será el gobierno de Milei no compromete a estos gobernadores, que hace rato tomaron distancia del apoyo explícito que suscribió Mauricio Macri y Patricia Bullrich. Por cierto, en la previa al balotaje se habían reunido en la Casa de Corrientes, en Buenos Aires, para declarar su neutralidad entre el candidato libertario y el de Unión por la Patria, Sergio Massa. Ahora, con el resultado puesto, se reunieron para ver cómo seguir.

Por lo pronto, concluyeron en reclamar consulta previa por parte del nuevo huésped de la Casa Rosada. «Pretendemos ser tomados en cuenta por el gobierno electo a la hora de definir políticas que afecten la gobernabilidad de nuestros distritos», expresaron. Y pasaron factura al ministro de Economía, Sergio Massa. «No consultar a los gobernadores lleva a graves errores como la determinación del candidato a presidente del oficialismo respecto de modificaciones en la política tributaria que afectaron severamente los recursos de las provincias», reprocharon.

El plan de Milei de suprimir partidas a las provincias en concepto de obra pública dejó preocupados a los gobernadores. Por eso Pullaro se apuró a poner en agenda el viejo reclamo de actualización del Fondo del Conurbano, en el que Rosario y Santa Fe quedaron enganchadas y con partidas congeladas. «Vamos a plantear que se actualice ese fondo. El aporte de las provincias productivas que sostenemos al Estado nacional no puede siempre ser repartido en el conurbano bonaerense. Necesitamos pensar en un país productivo y en la potencia que tiene nuestro país, pensar en el campo y en la industria», protestó.

Pullaro asistió al encuentro con sus pares de la UCR y el PRO que asumirán el 10 de diciembre, que se desarrolló en la Casa de Mendoza, en Ciudad de Buenos Aires. El mendocino Alfredo Cornejo ofició de anfitrión. También acudieron el jefe de Gobierno porteño electo, Jorge Macri, el gobernador actual de Corrientes, Gustavo Valdés, y los que asumirán: Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Ignacio Torres (Chubut), Carlos Sadir (Jujuy), Leandro Zdero (Chaco), Marcelo Orrego (San Juan) y Claudio Poggi (San Luis), además de Pullaro, claro está.

Consensuaron un mensaje de ocasión al término de la reunión y cada uno retornó a su provincia. «Vamos a trabajar para que nuestro país pueda crecer y que cada una de nuestras provincias pueda crecer. Es muy importante la etapa que viene», dijo el actual diputado provincial oriundo de Hughes.

«Nos reunimos porque apostamos a ponernos de acuerdo en una mirada institucional, y acompañar los cambios que los argentinos eligieron el domingo, y en nuestras provincias a lo largo del año», definió.

“Los argentinos –expuso el comunicado final– han elegido un cambio de modelo de país, luego de años de grandes retrocesos económicos, sociales e institucionales” y afirman que “atentos a la demanda de cambio que transmitió la ciudadanía argentina, y que también se manifestó en las sucesivas elecciones provinciales que protagonizamos, transmitimos nuestra vocación de influir en el rumbo del país”.

De las conversaciones surgió la posibilidad cierta de que este bloque de gobernadores se traduzca en un eje parlamentario con legisladores que respondan directamente a este espacio de provincias. El chubutense Gustavo Valdés se cuidó de dar por sentado que asumen «la responsabilidad de garantizar la gobernabilidad» del equipo de La Libertad Avanza, pero advirtió que «no hay cheque en blanco para nadie», y expresó la intención compartida de «tener un bloque político importante, no solamente de los gobernadores sino con los senadores y diputados para que podamos comenzar a trabajar en la visión que viene del país», avisó.