La comisión de Acuerdos de la Legislatura santafesina recibió ayer a la fiscal regional de Rosario, María Eugenia Iribarren, en el marco de la investigación contra Matías Edery. El fiscal rosarino fue denunciado por sus pares por una presunta vinculación con Mariana Ortigala, la mujer imputada por extorsiones por pedido del líder de Los Monos Ariel Máximo “Guille” Cantero.  Ahora, la Legislatura analiza su responsabilidad como la de su jefa en la Fiscalía regional a quien él dijo haber comunicado de su cuestionada informante. Ayer en tanto el propio gobernador electo Maximiliano Pullaro destacó la importancia de ordenar el Ministerio Público de la Acusación y dotarlo de una fuerte conducción “para trabajar junto al Ejecutivo de la provincia en la persecución del delito”. También por primera vez apuntó como un tema a considerar la posibilidad de avanzar con la renovación al menos parcial de la Corte Suprema de Justicia, dado que la mayor parte de los ministros ya superó la edad de jubilación.

Luego de cuatro horas de reunión este miércoles, la fiscal Iribarren salió del encuentro con los legisladores y habló con la prensa. La funcionaria fue consultada sobre si sabía que Ortigala era informante del fiscal Edery y si estaba al tanto del “presunto encubrimiento” del que ahora acusan a su colega los fiscales rosarinos Pablo Socca y Miguel Moreno. “Yo no tenía los nombres de las personas, solamente había recibido un sobre a partir de una situación puntual que había pasado con otro testigo asesinado en ese momento”, manifestó la fiscal regional. Además, Iribarren dijo que ese sobre lo recibió hace dos años y no lo abrió desde entonces.

En tanto sobre la comunicación de los informantes, Iribarren explicó que “no existe una formalidad”. “No todos los fiscales y los policías informan de dónde reciben información porque muchas veces es información sucia que hay que chequear”, expresó.

Por otra parte, la titular de la Fiscalía Regional Rosario dijo que se enteró que Ortigala era informante de Edery “a partir de la detención de Ortigala”. En ese momento, el fiscal “Edery me manda una nota diciéndome que esta persona está incluida en ese sobre y que se resguardara la infomación allí contenida para la seguridad de esa persona”.

Si el nombre de Ortigala estaba en un sobre cerrado durante dos años, ¿puede entonces el fiscal Edery defenderse diciendo que se lo había comunicado a su jefa cuando ella nunca lo leyó?, consultó una periodista santafesina. La fiscal fue breve y respondió: “La defensa que vaya a hacer Edery es algo que corre por cuenta de él”.

En la misma línea Iribarren admitió que existen algunos problemas en la regional a su cargo, pero negó que existan «dos bandos» entre sus subordinados. Caracterizó lo que sucede como la acción de «dos fiscales contra un fiscal», en la que «lógicamente cada uno de los fiscales tiene su posición al respecto». Además, rechazó que no tenga bajo su control la labor de los integrantes de la fiscalía regional, en el marco de los cuestionamientos públicos entre fiscales.

En rigor lafiscal regional no rechazó responder ninguna de las preguntas de la prensa y subrayó que su labor está en plenitud. La que dividió en dos momentos. Su trabajo como fiscal regional interina (cuando debió asumir ante la salida de Patricio Serjal por la causa de las coimas a un empresario del juego ilegal, Leonardo Peiti en 2020) y su desempeño posterior, a partir de abril de este año, luego de que la Asamblea Legislativa convalidara por unanimidad su pliego.

En parte del contacto con la prensa, dijo que son «múltiples circunstancias y factores» los que desencadenaron la crisis, y aseguró que tiene la trayectoria, experiencia y formación necesarias para superarla. Iribarren expuso su visión sobre uno de los problemas que ha identificado en las disputas internas, que hoy han generado nada menos que 15 legajos disciplinarios en la Auditoría de Gestión del MPA por «denuncias cruzadas», según expuso su titular Leandro Mai. La fiscal regional dijo que pueden ser «los egos personales» uno de los motores de las acusaciones penales y algo similar sostuvo puertas adentro de Acuerdos, en la reunión con los legisladores.

A su turno, la presidenta de la Comisión, Lionella Cattalini advirtió que «de ninguna manera» puede justificarse lo que sucede a un problema de vanidades personales.

De todos modos, ambas coincidieron en que las personas no pueden estar por delante de la institución del MPA. La fiscal aseguró que el trabajo «coordinado» se cumple. Ese parece ser el punto que los legisladores están evaluando y mañana sumarán a sus impresiones las de la fiscal general María Cecilia Vranicich.

Por otra parte, Iribarren atribuyó sencillamente a «un error» de técnica en el manejo de los expedientes el que se haya, de hecho, desechado una línea de investigación sobre hipotéticas vinculaciones del juego clandestino con altos dirigentes políticos, con la ciudad de Rafaela como escenario principal, en una declaración (la de Peiti) que sí se siguió para investigar otros eventuales vínculos con dirigentes políticos de otras ciudades.

Ayre en tanto el propio Pullaro destacó la importancia de ordenar el Ministerio Público de la Acusación. Lo hizo en una actividad de campaña en Santa Fe junto a Luis Petri, candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio.

En relación con la investigación que se abrió en la comisión de Acuerdos de la Cámara de Diputados, tras la denuncia de los fiscales Miguel Moreno y Pablo Socca contra su colega Matías Edery a quien acusan de haber ocultado información que le dio Mariana Ortigala-imputada por Socca y Moreno de extorsión- y que podría haber sido de utilidad en otros expedientes, Pullaro expresó: “Es una situación que indudablemente tiene gravedad institucional. Para el 10 de diciembre necesitamos un Ministerio Público Fiscal que esté ordenado, que esté trabajando al lado del Poder Ejecutivo de la provincia de Santa Fe. La persecución penal es fundamental para la desarticulación del delito y para la desarticulación de la violencia que tenemos en Rosario, pero que también tenemos en Santa Fe y Rafaela, como ciudades que hay que mirar con particular atención. Espero que este proceso institucional se lleve adelante rápidamente, que los legisladores, que están para observar también y para sancionar la conducta de los fiscales, lo puedan hacer”.

En tanto, elogió a los otros fiscales involucrados en el tema: “Con los fiscales que hoy están en el conflicto, cuando fui ministro de Seguridad realmente trabajé muy bien. Tanto con quienes hoy están en la Unidad de Delitos Complejos, con Luis Schappa Pietra, con Matías Edery, como también con Miguel Moreno, Valeria Haurigot, y tengo el mejor de los conceptos del fiscal Pablo Socca”.

Por último, destacó la necesidad de ordenar y de dotar de una fuerte conducción al organismo: “Lo mejor que nos puede pasar es que esta situación se puede ordenar y que pueda haber una conducción muy fuerte en el Ministerio Público de la Acusación de Rosario y que eso nos permita trabajar de manera mancomunada con la Policía (o las policías) y también con la Justicia federal y con las fuerzas federales, que aquí hay un fuerte compromiso de Luis (Petri) y de Patricia (Bullrich) para golpear fuertemente al narcotráfico en materia federal, pero también el micro tráfico en la provincia de Santa Fe”, señaló y dejó abierta la posibilidad de renovar los integrantes de la Corte Suprema considerando quienes estén en edad jubilatoria: “Lo vamos a ver a partir del 10 de diciembre, pero son importantes desafíos que hay en la provincia de Santa Fe”.