El evento se llevará a cabo en el Santuario de la Virgen de Caacupé de Ciudad Evita y será presidido por el monseñor Oscar Ojea, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.
Santuario de la Virgen de Caacupé de Ciudad Evita
Sin embargo, la celebración de la misa se da tras el escándalo por la retención de alimentos por parte del Ministerio de Capital Humano, cuyos productos estaban almacenados en depósitos de Tafí Viejo, provincia de Tucumán, y Villa Martelli, provincia de Buenos Aires.
Desde el Equipo de Sacerdotes de Barrios Populares y Villas de Argentina emitieron un contundente mensaje al respecto titulado “¡Con la comida, no!”: “Jamás imaginamos que tendríamos que seguir discutiendo sobre el reparto de comida. Es escandaloso. Nos duele mucho. ¡No es posible morirse de hambre en la tierra bendita del pan!”.
“No podemos pensar que el problema de la comida es psicológico o ideológico. No se combate con relatos y redes. Los problemas de asistencia alimentaria tienen que acompañar la realidad que estamos viviendo y actualizarse con la inflación”, se señala en el mensaje, según el diario La Nación.
“Todas las mañanas, cuando todavía está oscuro, se encienden luces tenues en nuestros comedores. Son las Madres de nuestra patria que responden también a quien les dijo “tuve hambre y me diste de comer. Por eso, elegimos como abanderadas a tantas mujeres de nuestros barrios. Las hemos aplaudido y homenajeado en la Pandemia. Muchas de ellas son madres de sus hijos y de los del pasillo. Sus manos cuidan el pan de cada día. Hoy nos sentimos en deuda con ellas”, dice el comunicado.
Equipo de Sacerdotes de Barrios Populares agregó que “en estos tiempos de crisis y confusiones, nos duele que a muchas de estas doñas se las haya acusado de robar o vender los alimentos. Son ellas las que sufren el dolor de ver que no alcanza la comida de la olla. Varias veces repiten el milagro de la multiplicación de los panes. Son las que dan la cara cuando el Gobierno no entrega los alimentos”.
Además, pidieron “recapacitación” al Gobierno: “¿Qué nos pasó que pasamos de ensalzarlas en la pandemia a humillarlas ahora? ¿Cambiaron ellas o cambiamos nosotros? ¿Nos hemos transformado en una sociedad que condena a tantas madres que dan vida? Así como la Bandera argentina flamea en todos los rincones de la patria, queremos que a ningún hermano le falte el pan. Es tarea de todos, empezando por el Estado y siguiendo por todos, cada uno desde donde le toca. Que nunca más haya que reclamar comida”.
Y advirtieron: “Trabados en pelear por los alimentos no podemos avanzar en proyectos de verdadera inclusión. La cuestión va mucho más allá del galpón de alimentos. Nos gustaría pensar que esto es ineptitud y que se quiera mejorar”.

