La mandaron al archivo
La justicia provincial desestimó una denuncia por supuesta administración fraudulenta realizada por una dirigente opositor contra la actual conducción del gremio de municipales de Rosario. La Unidad de Delitos Economcios y Complejos desestimó la denuncia radicada por David Sánchez, en la que anexó auditorías hechas por especialistas donde se sostiene que el perjuicio económico en las cuentas del sindicato resulta millonario. A su vez, y con el fin de cautelar las pruebas, se había solicitado a la Justicia que se allane la sede gremial y hasta el propio domicilio del secretario general del sindicato, Antonio Ratner.
En el escrito presentado en Tribunales, Sánchez había puesto en evidencia el resultado de las auditorías hechas por el contador Diego Loffredo sobre los balances del sindicato durante los últimos años. «Los informes elaborados son lapidarios y contundentes en cuanto confirman las sospechas que tenía sobre la conducción de Ratner al frente del sindicato», había sostenido el denunciante para agregar que «las operaciones para perjudicar patrimonialmente al sindicato han sido muy burdas. En algunos casos, se ha inflado artificialmente la cuenta del pasivo para así desapoderar, perjudicar y esquilmar al sindicato, además de encausar esos fondos al patrimonio del secretario general».
En los últimos días el propio Ratner había contestado: «Que pida lo que quiera, me tiene sin cuidado lo que haga Sánchez. Pero tiene que sostenerlo en la Justicia. Espero que tenga motivos y argumentos». Y agregó: «No hay elementos para esa denuncia».
El gremialista adjudicó el accionar de Sánchez a la época de «campaña electoral, donde algunos eligen la mugre y otros debatir. Nuestra forma de trabajar es con los municipales, escuchándolos y charlando con ellos».
La Justicia, finalmente, le dio la razón a Ratner.
