Entre el Concejo y la Convención estatuyente
En la audiencia pública de Rosario se debatió sobre la Carta Orgánica: desde los que piden «autonomía ya» a académicos y opositores que prefieren llamar a elecciones.

Autonomía ya con la actual composición del Concejo Municipal que favorece a la alianza oficialista o convocatoria a elecciones para que estatuyentes elegidos a tal fin dicten la Carta Orgánica de la ciudad autónoma. Esa fue una de las confrontaciones que atravesó la audiencia pública realizada ayer en el Palacio Vasallo por parte de la Comisión de Régimen Municipal, Derecho a la Ciudad y Ordenamiento Territorial de la Convención reformadora de la Constitución de Santa Fe. La tensión entre apuro y demora obedece a cálculos políticos pero, también, está cruzada por la mirada académica que pide “seriedad” y pausa en la toma de una decisión que, por añejamente esperada, no es menos trascendental.
Los casi 180 inscriptos a la audiencia realizada en el recinto de sesiones del Concejo local evidenciaron tanto la avidez de participación de la sociedad civil en el debate cuanto la (escasa) importancia que la política le dio a esas voces para que pudieran expresarse, con un plazo de tiempo mayor a las acotadas disertaciones de tres minutos, como finamente ocurrió. Las exposiciones dieron cuenta de las múltiples y diversas miradas, aristas, intereses y asuntos que debe abordar la comisión de Régimen Municipal en poco tiempo, para elaborar el dictamen que tratará el pleno de la Convención reformadora.
Al finalizar la extenuante jornada, a las 17.30, la presidenta de la comisión, la concejala de Reconquista por Unidos, Katia Passarino, valoró el esfuerzo, recordó que la semana próxima se realizará un evento similar en su ciudad y deseó: “Ojalá tuviéramos más tiempo para hacerlo en otros puntos de la provincia”.
La audiencia se inició poco después de las 9 de la mañana y se extendió hasta un rato antes de la puesta del sol. Cada actor institucional o ciudadano en forma individual que empleó los tres minutos otorgados para manifestarse, mostró la complejidad de los asuntos a tratar, que van desde área metropolitanas, tributos, vivienda, ambiente, uso del suelo, residuos, transporte, representación política, educación, salud, recursos y gasto público, vecinalismo y las particularidades de las comunas más pequeñas que -como discurso casi monolítico- patalearon por las competencias delegadas de hecho y la carencia de fondos para cumplirlas.
Se puso duro
El doctor en derecho de la Universidad Nacional de Rosario y ex director de Reforma Política y Constitucional de Santa Fe durante el gobierno de Miguel Lifschitz, Oscar Blando, dijo durante su intervención que “la autonomía municipal plena”, que es la que espera para Rosario, “supone el ejercicio de dictar las propias cartas orgánicas”. Que, explicó, son constituciones de tercer grado” de menor jerarquía jurídica que la nacional y las provinciales y “por lo tanto la fuente y el origen de legitimidad de las mismas las da el pueblo en las convenciones municipales”.
¿Qué significa eso? Que entiende que, para dictar su Carta Orgánica de ejercicio de la autonomía, Rosario debe llamar a elecciones de convencionales o estatuyentes, que hagan ese trabajo. En eso coincide con la mirada de la mayoría de las bancadas opositoras de la Convención provincial y con académicos y otras organizaciones de la sociedad civil.
Sin embargo, ese objetivo tiene un escollo, que es el artículo 3° de la ley que declaró la necesidad de reforma. Dice así: “Disponer que para aquellos municipios que, conforme al artículo 2 de esta ley, queden facultados para el dictado de Cartas Orgánicas, los Departamentos Ejecutivos convocarán a los cuerpos legislativos locales a sancionar mediante ordenanza municipal, la primera Carta Orgánica municipal, una vez producida la reforma”.
Para Blando, “el artículo 3° de la ley de reforma constituye una restricción democrática y también una inconstitucionalidad”. Afirmó que en el grupo de trabajo que lidera en la Facultad de Derecho “hay muchos especialistas, y no hay ninguno que diga que las cartas orgánicas tienen que ser sancionadas por los cuerpos legislativos”. Dio como ejemplos todas las constituciones provinciales adecuadas al texto magno nacional de 1994.
“No basta el diálogo entre los concejales, la mayoría de las posturas de los bloques que están acá sentados establecen que sean as convenciones” quienes dicten la Carta Orgánica, enfatizó. “Les pido es que no nos quiten a los rosarinos la posibilidad de dictarnos nuestra propia ciudad que queremos y cómo debemos vivir en ella”, cerró.
En la misma línea se manifestó el juez de Cámara rosarino Oscar Puccinelli, al afirmar que “lo que me preocupa es cuál va a ser la forma de dictar las cartas orgánicas”. Recordó en su exposición que “ya sufrimos una urgencia en el proceso reformador” porque “había una urgencia en hacer la reforma constitucional ya”. El magistrado sostuvo que “estamos en una democracia participativa y eso exige debate previo” y puntualizó que “no se eligieron a los concejales para que dicten la Carta Orgánica”.
“Yo quiero elegir convencionales que nos digan qué quieren hace, habilitar a las organizaciones intermedias a postular candidatos, no solo los partidos políticos”, abundó, para señalar que el proceso “no tiene que ser urgente” porque “hay que hacerlo en serio, sin apuros y sin urgencias político-partidarias que manejen la agenda”.
La quiero ya
El concejal oficialista rosarino Fabrizio Fiatti fue uno de los que opuso su mirada. “La autonomía tiene que ser ahora, no después, y en las dimensione que establece la Constitución”, dijo al participar de la audiencia. Para el edil “Rosario tiene que empezar a ejercer atribuciones de inmediato, tener sí una carta orgánica, pero no podemos decirles a los vecinos que acaban de elegir convencionales que van a ir a una nueva elección de estatuyentes”. Agregó que, como una parturienta a punto de dar a luz, “la ciudad no puede esperar, la ciudad no puede pedir permiso”.
La convencional de Unidos, funcionaria del intendente Pablo Javkin y miembro de la comisión de Régimen Municipal, Josefina del Río, dijo antes del inicio de la audiencia que “hay una ley que fue la que habilitó la reforma, que es taxativa en cuanto a su artículo 3, en cuyo caso, por el momento, nosotros entendemos que son los Concejos municipales quienes estarían en condiciones de dictar esta norma fundamental de autonomía que dé origen al proceso”.
-¿En términos de legitimidad les parece bien hacerlo de esa manera?-, preguntó Rosario/12.
-En principio es una norma legal. En todo caso será la propia Convención quien tendrá que definir la procedencia o no de ese artículo y su aplicabilidad.
Otro hombre de Javkin, el concejal Mariano Roca, expuso en el mismo sentido con un texto leído que decía: “No podemos seguir perdiendo el tiempo, no consideramos que la autonomía pueda quedar supeditada a una ley posterior. El momento para jugársela por la autonomía es ahora”.
En aras de esa premura, agregó que “las ciudades deben poder ejercer sus atribuciones de manera inmediata” y, en ese contexto, “Rosario tiene que poder ejercer esas atribuciones de inmediato, sin tener que esperar las elecciones de estatuyentes con la próxima elección general”. Y apuntó, sin mencionarlo, al principal opositor, el concejal y convencional de Más por Santa Fe, Juan Monteverde.
“No podemos decirle a los rosarinos y los santafesinos que recién votaron convencionales que ahora, pronto, van a tener que volver a votar estatuyentes. Esto no es institucionalismo, es oportunismo electoral. Le hacen mal a la política quienes quieren hacer carrera de candidatos eternos”, dijo Roca, quien justificó su apremio en que “no estamos para acomodar cronogramas políticos personales, estamos para cambiar la historia institucional de Rosario”. Si se puede hacer antes que cambie la composición del Concejo, en diciembre próximo, mejor.
La misma ansiedad autonomista mostró el decano de la Facultad de Derecho, Hernán Botta, ligado políticamente al intendente, quien también manifestó en varias ocasiones que Rosario debe ser autónoma “ya”. Dijo el académico: “Rosario hace mucho tiempo brega por esto, que las facultades municipales no se vean cuestionadas y que tengamos el mayor grado de autonomía. ¿Cuándo debe suceder? Lo antes posible, porque ya esperamos mucho. Rosario este año cumple 300 años, no cabe seguir esperando más”.
