El Servicio Meteorológico Nacional mantenía una advertencia por fenómenos intensos para el sur de Santa Fe. La temperatura descendió notablemente tras las precipitaciones
El calor se apropió de Rosario en el inicio de 2019: la temperatura llegó a 35,6 grados y la sensación térmica subió a 47,1 este miércoles a las 13. La siesta se hizo pegajosa hasta el extremo y minutos antes de las 16 la lluvia dijo presente y llegó el alivio.
Para el atardecer de este miércoles y luego de abundantes precipitaciones la temperatura estaba en 26.3 grados y la térmica en 28, casi 20 grados menos del agobiante mediodía.
En ese contexto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantenía el alerta por “tormentas fuertes” para el sur santafesino y además emitió una advertencia a corto plazo por fenómenos intensos para el departamento Rosario.
«Sobre el este de la provincia de Buenos Aires, sur de Entre Ríos y sur de Santa Fe se están desarrollando áreas de lluvias y tormentas aisladas de moderada intensidad, se prevé que en las próximas horas las mismas se intensifiquen y generalicen al resto de la región», indica el parte.
«Algunas de estas tormentas podrán ser localmente fuertes, con muy fuertes ráfagas, ocasional caída de granizo, intensa actividad eléctrica e importantes valores de precipitación acumulada en cortos periodos. Las condiciones comenzarán a mejorar a partir de la noche de hoy, miércoles 2«, añade el informe.
El alerta abarca a norte y este de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, norte de La Pampa, San Luis, centro y sur de Santa Fe, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Río de la Plata.

En tanto, el aviso a corto plazo para la región anuncia “tormentas fuertes con lluvias intensas, ráfagas y caída de granizo” en los departamentos Belgrano, Caseros, Iriondo, Rosario, San Jerónimo, San Lorenzo y San Martín.
