Jonatan Gabriel Castillo se llamaba el muchacho de 30 años que ayer por la tarde murió de un disparo de escopeta en circunstancias aún no establecidas pero que se atienen a un conflicto intra familiar, según fuentes del caso.

Hacia la 1 del mediodía, en una precaria vivienda de chapas en Lima y Amenábar, confín de Villa Banana y el barrio Avellaneda Oeste, se escuchó un estruendo y gritos, reflejo de la perdigonada que le acertaron a quemarropa a Castillo. Aunque lo llevaron de urgencia hasta el Heca, semejante herida le ocasionó la muerte un par de horas después. Los médicos no pudieron estabilizarlo.

No se informó sobre la escena previa al crimen, pero trascendió que el autor del disparo fue uno de los hermanos de la víctima. En febrero pasado, la misma cuadra había sido escenario de un triple crimen. Y este miércoles cerca de allí, en Lejarza y Manantiales, había ocurrido otro asesinato a pleno día, en una plaza pública.