Provincias Desunidas por la reforma laboral
La ex vicegobernadora junto a radicales y macristas votaron a favor de la flexibilización, mientras el Partido Socialista lo hizo en contra.

Como un voluntario aporte del “interior productivo”, legisladores de Provincias Unidas arrimaron su granito de arena parlamentaria para la construcción de la mayoría que aprobó el jueves en la Cámara de Diputados de la Nación la ley de flexibilización laboral, a la que también aportaron para el quórum los gobernadores peronistas de Salta, Tucumán y Catamarca. En el caso de Santa Fe, la presidenta del bloque de esa fuerza política en la Cámara baja, Gisela Scaglia, votó en forma diferenciada a la de sus pares del Partido Socialista (PS) -quienes rechazaron la norma-, a pesar de argumentar que se trató a las apuradas y que “no es un reforma perfecta”.
El diputado rionegrino de Provincias Unidas, Sergio Capozzi, también dio quórum para el comienzo de la sesión, mientras que Scaglia y el santafesino José Núñez se sumaron a sus pares de bancada Carola Basualdo y Carlos Gutiérrez (ambos cordobeces que responden al gobernadores Martín Llaryora) y al jujeño Jorge Rizzoti, a la hora de la votación. En cambio, los socialistas santafesinos Pablo Farías y Esteban Paulón, se expresaron en contra de la norma que fomenta la pérdida de derechos laborales.
El gobernador Maximiliano Pullaro había avisado que estaba a favor de la reforma laboral, que llama “modernización”, aunque puso el acento en que tuviese “una mirada pyme” en término de reducción de la presión impositiva para el sector y no sólo del impuesto a las Ganancias para grandes empresas. Explicó que Santa Fe tiene pocas grandes y muchas pequeñas y medianas, que constituyen el corazón de sus entramado productivo, fabril e industrial.
Sin embargo, la coalición oficialista que en la provincia se denomina Unidos -e integran el radicalismo, el PS y el PRO, entre otras fuerzas- y cuyos legisladores nacionales convergen en Provincias Unidas, votaron desunidos en esta ocasión.
Scaglia, presidenta del PRO santafesino y hasta diciembre vicegobernadora, dio su voto favorable a la ley aprobada en Diputados que la semana próxima volverá en revisión al Senado nacional, a pesar de que no contempla una “mirada pyme” ni la reducción del impuesto al Cheque que reclamaron Pullaro y Llaryora para las pequeñas empresas.
Sí, en cambio, se aprobó la reducción de la alícuota de Ganancias a 144 grandes firmas, que dejarán de pagar $1,75 billón anuales gracias a la medida que promovió La Libertad Avanza (LLA), en cuya fundamentación eso debería redundar en la creación de empleo, con independencia de la situación económica que atraviesa al país.
A diferencia de la bancada de Provincias Unidas, los diputados peronistas santafesinos votaron en bloque en contra de la ley y los de LLA a favor, sin repliegues.
¿Costo laboral o modelo económico?
Scaglia señaló que la precarización laboral que acompañó con su voto es reclamada por las empresas que visita. “Cuando recorremos la provincia nos piden con claridad una reforma laboral que dé garantías para crecer, incorporar trabajadores y no vivir con el riesgo permanente de un juicio que los ponga al borde del cierre”, argumentó la presidenta del bloque de Provincias Unidas en su cuenta de X.
En su último informe, que Rosario/12 publicó esta semana, Apyme Santa Fe dio cuenta del cierre de 2.341 empresas pequeñas y medianas en la provincia durante los últimos dos años. “En términos absolutos, existen 2.341 empresas menos en la provincia de Santa Fe, de las cuales 292 son empresas manufactureras y 108 pertenecen a las cadenas productivas aquí relevadas”, precisa el informe.
Pero no menciona la denominada “industria del juicio” ni el “costo laboral” como causa de la caída de firmas. Es más, afirma que las pymes buscan mantener a sus empleados, porque volver a contratar mano de obra calificada no es un camino simple.
“Una mayor caída en la cantidad de unidades productivas pequeñas que de empleo en este tipo de empresas, es un fuerte indicio de que las mismas sostienen el empleo a pesar de las condiciones económicas adversas. Esto se debe a que el proceso selección, contratación y formación de un trabajador reviste una dificultad mayor para este tipo de empresas”.
En cambio, dice Apyme Santa Fe, las pequeñas compañías mueren de pie junto a sus empleados. “Por lo tanto, retener el capital humano es un aspecto clave de su funcionamiento. Cuando la caída del consumo y la presión importadora vuelve insostenible el funcionamiento directamente se decide el cierre de la misma”, sostiene el documento. Evidentemente, Scaglia recorre otras pymes.
La ex vicegobernadora explicó su voto afirmativo a la reforma laboral. “Seguir con una legislación que hace más de 20 años no genera empleo en blanco no es opción. Modernizar las reglas es urgente. No es una reforma perfecta, pero es el paso posible para que el corazón productivo de la Argentina vuelva a crecer”, argumentó.
En cambio, el diputado socialista Paulón, consideró que lo aprobado en la Cámara baja “no es modernización” sino que “es precarización” porque “papeuriza” el trabajo. “La reforma es una ley antilaburante que desordena la vida”, afirmó. Su par Pablo Farías, en tanto, sostuvo que “la ley de modernización laboral no mejorará la cantidad ni calidad del empleo” y recordó que quiso “discutir una norma seria, que impulse al sector productivo y la inserción de miles de argentinos al empleo formal. Pero el oficialismo no quiso escuchar propuestas”.
