El presidente de México aseguró que había ordenado que abrieran la embajada de ese país en Perú para el ingreso del depuesto mandatario peruano, que finalmente fue detenido.
Para López Obrador hubo un “golpe blando” en Perú
El presidente mexicano demandó a las autoridades peruanas que «respeten los derechos humanos de Castillo» y «se proteja a su familia», informaron agencias internacionales. También manifestó que Castillo fue víctima de un «golpe blando» en el que, a su juicio, participaron medios de comunicación y las «élites económicas y políticas» peruanas.
«Es importante recoger la lección, porque esto se está aplicando en distintas partes, son golpes blandos, ya no es la intervención militar, es ir con el control de los medios de información que manejan los oligarcas de los países», aseguró.
El objetivo de estas maniobras, denunció, es «ir socavando a las autoridades legal y legítimamente constituidas, más si se trata de gente sufrida del pueblo, o que quiere hacer algo en beneficio del pueblo y no pertenece a las élites».
A la vez, López Obrador dijo que su Gobierno esperará algunos días antes de reconocer a Dina Boluarte, quien ocupaba la vicepresidencia y asumió como mandataria la víspera tras la destitución de Castillo.
«No sabemos, pero vamos a esperar unos días, creo que es lo más adecuado; no es nuestro propósito intervenir en asuntos internos”, concluyó el jefe de Estado de México.
