Seisas, Cavatorta, Martínez, Monteverde y Tessandori protagonizaron un por momentos áspero intercambio en Canal 3. Seguridad, el principal eje
Los titulares de las cinco listas que competirán en exactamente diez días por las bancas del Concejo se trenzaron en un debate televisivo en el que cada uno hizo su juego y que tuvo momentos de alto voltaje entre los candidatos.
El escenario fue De 12 a 14, el buque insignia de Canal 3. Llegaron hasta los estudios de avenida Perón al 8100 Ciro Seisas (Frente Progresista), Lisandro Cavatorta (Frente de Todos), Ana Laura Martínez (Juntos por el Cambio), Juan Monteverde (Ciudad Futura) y Miguel Tessandori (Mejor).
El formato, copiado del que se usó en las elecciones municipales de Madrid, prometía mayor dinamismo. Y cumplió: a diferencia del debate realizado en la Facultad de Ciencia Política de la UNR -que consistió en una sucesión de exposiciones- esta vez las reglas permitían mayor interacción entre los participantes.
En cada uno de los cuatro ejes cada candidato podía extenderse hasta un minuto y medio, pero a partir de los 45 segundos el moderador -en este caso, Sergio Roulier, periodista del tanque de Televisión Litoral y Radio 2- podía interrumpir para dar paso a una respuesta o que intervenga otro candidato. En cada bloque temático, cada candidato tenía tres minutos en total para intervenir.
Compenetrado con su rol, Roulier arbitró el debate de forma estricta, incluso con viejos conocidos de la casa como Seisas, Tessandori y Anita Martínez.
También los protocolos sanitarios fueron rigurosos. Sólo podía ingresar un acompañante por candidato: el periodista Alejandro García Conde entró con Seisas, el asesor del gobernador Luciano Battistelli con Cavatorta, la concejala Caren Tepp con Monteverde, el consultor Lucio Guberman con Martínez y el periodista Rubén Milito con Tessandori.
Los ejes pautados fueron cuatro: transporte y movilidad, control y convivencia ciudadana, seguridad, y un espacio para incluir temas a la canasta: la ciudad que queremos. Al comienzo cada candidato tuvo 30 segundos de presentación y al final de la actividad, que se extendió por casi una hora y media, cada candidato tuvo su cierre, llamado “minuto de oro”.
Foto: Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Los momentos más picantes tuvieron como protagonista a Anita Martínez, que siguiendo las recomendaciones del manual Guberman -uno de los responsables de campaña de Carolina Losada- salió con los tapones de punta.
Apoyándose en filminas, la concejala del PRO denunció que Cavatorta usa un auto oficial de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) para hacer campaña, y contrastó la consigna de “Ahora la paz y el orden” que usó Omar Perotti en la campaña de 2019 y la tumultuosa salida del jefe de la Casa Gris de la protesta convocada en el Monumento a la Bandera hace dos semanas por el asesinato de Joaquín Pérez.
Ante una chicana de Cavatorta -”si gastaras la misma energía que acá serías mejor concejal”, le espetó el ex conductor de Bótelos- Martínez le retrucó: “arreglaste con lo peor”. Algo descolocados por la virulencia del momento -aunque en la previa anticipaban un debate picante- Seisas y Tessandori pusieron paños fríos.
Estrategias
Conscientes del malestar creciente de la ciudadanía con la dirigencia, Cavatorta, Seisas, Tessandori y Monteverde buscaron posicionarse como figuras que vienen de afuera de la política tradicional. Además de ser su primera experiencia política, los tres primeros comparten otra característica que buscaron explotar en varios tramos del debate: su referencia construida en años -incluso décadas- de trabajo en los medios de la ciudad.
Foto: Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Martínez aprovechó para remarcar que es la única mujer que encabeza una de las listas que peleará el 14 de noviembre por las 13 bancas en juego y polarizó con Cavatorta en busca del voto antikirchnerista duro. También, a tono con el clima de época, hizo un guiño a los emprendedores y echó mano al discurso crítico de los impuestos con cierto aire de familia al de Javier Milei y las tribus libertarias.
Ubicado también en el centro derecha del espectro ideológico, Tessandori hizo apelaciones al orden, la familia, el sentido común y las respuestas concretas. Un paquete discursivo, reconocieron en distintos campamentos políticos, que prende en distintos sectores sociales y le come votos a todos los espacios.
Otro que apuntó a los sectores medios es Seisas: apeló al orgullo rosarino, asumió la defensa de la gestión de Javkin y reivindicó políticas como la urbanización de Villa Banana, el uso de led en el alumbrado público, la construcción de plazas de bolsillo en terrenos baldíos y la noche de las peatonales. “La calle es de los buenos”, dijo. En el cierre, mostró una foto de Hermes Binner con Raúl Alfonsín.
Sin competencia por izquierda, Monteverde planteó como principal iniciativa la Agencia de Justicia Urbanística para “atacar al narcotráfico por arriba y por abajo”, resaltó las experiencias que impulsa Ciudad Futura, como la urbanización de Nuevo Alberdi. También cuestionó “la cultura del simulacro” y, con una boleta única en la mano, lanzó: “Si estás cansado y querés usarla como arma, votá diferente. Le puedo ganar al candidato del intendente y del gobernador”.
Justamente, Cavatorta buscó fidelizar el voto peronista pero también confrontó con Monteverde por un segmento ubicado más a la izquierda. También priorizó su trayectoria personal sobre su adscripción partidaria e incluso -como en debates anteriores- se mostró crítico de la gestión provincial en seguridad. «Faltan más luces azules en las casas. Me reuní con Lagna y Germán Montenegro, pero no para la foto. Llevé los reclamos de los vecinos; que se necesitan más garitas policiales, policías y tecnología», manifestó.
Impacto
Tessandori y Monteverde lucieron como los más sueltos. Por momentos, la nacionalización de Martínez apareció forzada para una elección local, a Cavatorta le costó reacomodarse después de la piña inicial de la candidata del PRO y Seisas agregó poco a su presentación como la voz del intendente. Es lógico: los que van arriba quieren reducir los errores no forzados, y quienes corren de atrás deben arriesgar más.
Foto: Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Transcurrida más de la mitad del debate, la muerte del periodista Mauricio Maronna sacudió el set de Canal 3. En el corte antes del cuarto bloque y el cierre, Seisas -amigo personal del columnista político de este diario- fue el más golpeado. Martínez estaba en shock y Tessandori miraba al cielo resignado y repetía: “Así es la vida”.
Apagadas las cámaras, los candidatos buscaron a sus asesores. Incluso cruzaron más relajados algunas palabras entre ellos, ya sin tener que escenificar la competencia por los votos que los tiene como principales caras visibles.
