Los docentes privados de Sadop rechazaron ayer el ofrecimiento salarial del gobierno de Miguel Lifschitz al que consideraron «inconsistente» y «poco serio» y se sumaron al plan de lucha a la par de sus compañeros de Amsafé: paro de 48 horas el miércoles 6 y jueves 7, adhesión al paro de mujeres el viernes 7 y si el gobernador no mejora los números, otro paro de 48 horas el 12 y 13 de marzo con una marcha de protesta a la Casa Gris. La decisión fue adoptada en los plenarios de Rosario y Santa Fe, en el primer caso por «unanimidad» y en el segundo con «el voto del 98 por ciento de los delegados de base», según informaron los secretarios generales de ambas seccionales, Martín Lucero y Pedro Bayúgar. Según Bayúgar, la propuesta del ministro de Economía Gonzálo Saglione de sujetar la actualización de salarios a la recaudación impositiva «no es una cláusula gatillo» y si «la provincia está quebrada que lo digan, nosotros sabremos comprender», planteó.
En el documento que se conoció después del plenario, Sadop Santa Fe dijo que la propuesta de Lifschiz se rechazó por «insuficiente y muy alejada de las expectativas de los trabajadores y trabajadoras del sector». Y luego Bayúgar la consideró «inconsistente» y «poco seria».
«La oferta debe contener dos cosas», expresó Bayúgar. «Por un lado, una recomposición salarial que compense la pérdida del poder adquisitivo del año pasado y algo de la estimación de este año y una cláusula gatillo que no tenga ese límite de la recaudación» que quiere Saglione. «Y por el otro, mantener abierta la paritaria porque si la provincia está quebrada, nosotros sabremos comprender cómo son las cosas, pero no poner de movida un límite automático» a la cláusula gatillo. «Eso es negar la negociación».
La cláusula Saglione «no es una cláusula de actualización en serio, porque está atada» a los ingresos de la provincia. «Si el porcentaje de inflación es menor a la caída de la recaudación, no hay aumento. Pero no es que la provincia no recaudó nada, recauda pero en un porcentaje que no le satisface y entonces pagará a proveedores, las obras públicas, pero no mayores salarios y eso es injusto e inequitativo», explicó.
Bayúgar insistió que los docentes santafesinos quieren «resguardar el salario de los efectos de la inflación y recomponerlo en función de la pérdida del poder adquisitivo del año pasado. Ahí podemos discutir si lo que se perdió en 2018 es un 15, un 20 o un 25 por ciento. Discutamos cosas concretas y no sobre lo que consideramos no es una oferta salarial».
El plan de lucha de Sadop tuvo amplio consenso. Un «apoyo unánime» en el pleno de Rosario, dijo Lucero. Y el «voto del 98 por ciento de los delegados gremiales» en Santa Fe, donde sólo se opuso «una minoría muy pequeña, pero no es que aceptó la propuesta sino que no adhirió a realizar una medida de fuerza de entrada», agregó Bayúgar.
Sadop denunció al gobierno de Mauricio Macri por el decretazo que suprimió «el derecho de la negociación colectiva a todos los docentes el país y en particular a los privados» y no cumplir la «ley de Financiamiento Educativo», lo que significa condenar «a los maestros y profesores a salarios magros y condiciones y medio ambiente de trabajo que ponen en riesgo su vida y la de los alumnos y alumnas». «En el contexto actual, la falta de un piso salarial para todos los educadores resulta un grave error, que solamente incrementa las enormes diferencias que existen en todas las jurisdicciones del país».
«El reclamo incluyó a los jubilados docentes, que vieron sus bolsillos golpeados por los desmanejos financieros de un gobierno que no encuentra el rumbo. La modificación del cálculo para obtener el haber jubilatorio -aprobada en una escandalosa sesión en el Congreso, que incluyó una voraz represión a los trabajadores- es una muestra más que no se gobierna para el pueblo sino que para el FMI».
