El Gobierno desembolsó más de $ 270 millones en cajas navideñas y repartió juguetes a los sectores de menos recursos. El frente electoral y la economía, al tope de la agenda.
Tranquilo. Muy cansado. Preocupado por la economía, en particular el riesgo país. Pero, a la vez, conforme con un diciembre en paz. Antes de salir rumbo a Villa La Angostura, adonde llegó el sábado por la tarde, Mauricio Macri se mostró renovadamente optimista con el clima social, que implicó una inversión superior a los $ 270 millones entre la Nación y la Provincia solo en reparto de cajas navideñas. “Estaba tranquilo, con la cabeza en las vacaciones, y muy cansado, ya no daba más”, le dice a PERFIL uno de los ministros que estuvo con él esta semana. Uno de los principales motivos de su preocupación pasaba por la suba del riesgo país. En concreto, el jefe de Estado evaluó que, en un año electoral con Cristina Kirchner enfrente, no había muchas chances de que ese índice mejore en 2019. Según fuentes oficiales, su ánimo mejoró. Dejó de lado el optimismo casi irracional que dominó los primeros dos años y medio de gestión en el primer piso de la Casa Rosada y decidió dejar de lado los pronósticos y limitarse a esbozar que eligió “el camino correcto”. Solo se atreve a vaticinar que la inflación bajará con respecto a este 2018, cuando supere el 45%. (Fuente www.perfil.com).
