La industria santafesina reprocha agravios de Milei a Lula y a De Mendiguren
Fisfe rechazó los insultos del Presidente a su par brasileño y al ex secretario de Industria, y advirtió que la producción y las inversiones requieren diálogo, previsibilidad y respeto institucional.
La Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) salió a expresar su «profunda preocupación» por las reiteradas descalificaciones personales del presidente Javier Milei hacia dirigentes políticos, empresarios y mandatarios extranjeros, entre ellos el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el exsecretario de Industria y expresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio de Mendiguren.
A través de un comunicado, la entidad que nuclea a las industrias santafesinas sostuvo que las diferencias de ideas, de programas de gobierno o de modelos económicos «son propias de toda democracia plural», pero remarcó que «el agravio, la descalificación personal y el insulto no pueden transformarse en un método de construcción política ni en una forma de ejercicio del gobierno».
En ese sentido, Fisfe consideró que quienes ocupan las máximas responsabilidades institucionales «tienen el deber de contribuir al fortalecimiento de una convivencia democrática basada en el respeto, la prudencia y la responsabilidad«.
La entidad vinculó además el clima político con la actividad económica y afirmó que «la inversión, la producción, el empleo y el desarrollo requieren reglas claras, diálogo permanente y vínculos institucionales sólidos», tanto en el plano interno como en la relación con otros países.
El pronunciamiento adquiere especial relevancia por la mención al presidente brasileño Lula da Silva, principal socio comercial de la Argentina y mandatario del país que concentra buena parte de las exportaciones industriales santafesinas, especialmente de los sectores metalmecánico, autopartista y de maquinaria agrícola. Milei lo había referido como «el presidiario».
Finalmente, Fisfe reafirmó el compromiso del sector industrial con «la defensa de las instituciones republicanas, la libertad de expresión, el diálogo democrático y el respeto», al considerar que esos valores constituyen pilares indispensables para promover el desarrollo productivo, generar empleo y crear mayores oportunidades para el país.
