Mientras la madre del menor está detenida de manera preventiva, la Justicia investiga las circunstancias del fallecimiento del niño y no descarta aún la participación de otra persona.

La noche anterior a su fallecimiento, Izán cenó en la casa de su abuelo en Santa Fe, jugó e incluso bromeó con que no quería levantarse temprano para ir a la escuela porque llovía. El nene tenía seis años y atravesaba un cuadro de resfrío con tos, mocos y fiebre, pero nada podía prever lo que sucedería luego.
Izán fue hallado muerto en los brazos de su mamá en el interior de la casa. Según relató el abuelo a TN, cerca de las 3 un vecino escuchó que el chico se quejaba y dijo que esos ruidos se habrían extendido aproximadamente media hora. El hombre le avisó al abuelo a la mañana siguiente y pensó que la situación estaba vinculada al cuadro febril del menor.
Qué pasó en los momentos previos a la muerte de Izán
Alrededor de las 6:40, Juan Ramón recibió el mencionado mensaje del vecino, pero la preocupación aumentó recién al mediodía, cuando la familia esperaba que Izán y su madre fueran a almorzar y ninguno respondía los mensajes.
La esposa del abuelo se dirigió hasta la vivienda y golpeó la puerta, pero no tuvo respuestas. Juan Ramón fue entonces hasta el lugar y repitió la acción, pero tampoco consiguió que le abran. Finalmente, decidió usar la fuerza y empujó la puerta hasta que abrió.
Al ingresar encontró a la madre del niño acostada y tras iluminar con la linterna de su teléfono, descubrió a Izán boca abajo y cubierto con un almohadón. Llamaron a la Policía y cuando los efectivos llegaron, la mujer sostenía en brazos el cuerpo del menor.
La escena fue preservada y trabajaron peritos de la Policía de Investigaciones y de Criminalística, quienes levantaron huellas, buscaron rastros y relevaron cámaras de seguridad y posibles testigos.
La hipótesis que maneja la Justicia
La autopsia determinó de manera preliminar que Izán murió por asfixia. Aún faltan conocerse los resultados de los estudios bioquímicos y anatomopatológicos para completar las conclusiones.
Entre las hipótesis que manejan los investigadores aparece un posible ahorcamiento o ahogamiento, aunque todavía no se estableció el mecanismo concreto. Los peritos encontraron cabellos en las manos del niño y analizan su origen para determinar si están relacionados con un forcejeo.
Por el momento, la madre, identificada como R.M., de 22 años, permanece detenida de manera preventiva. El fiscal regional Jorge Nessier señaló que «la responsabilidad del hecho parecería recaer en la madre del niño», pero aclaró que aún no se descarta la intervención de otra persona.
La investigación está a cargo de las fiscales Daniela Montegrosso y María Laura Urquiza. También fueron secuestrados celulares y otros dispositivos electrónicos que serán peritados para reconstruir las últimas horas del menor.
