Contra una tradición histórica
Dirigentes y militantes repudiaron la iniciativa de la senadora nacional por Santa Fe sobre “falsas denuncias”.

No todo es penalizar a víctimas de violencia de género y madres protectoras de niños abusados en la Unión Cívica Radical. Todo lo contrario: mujeres dirigentes y militantes radicales de todo el país rechazaron el proyecto impulsado por la senadora santafesina Carolina Losada, que busca endurecer las penas por denuncias falsas y falso testimonio en causas vinculadas a violencia de género, abuso sexual y violencia contra niños.
La propuesta, que ya consiguió dictamen favorable en la comisión de Justicia del Senado, abrió una fuerte interna dentro del radicalismo y activó una campaña de firmas para frenar su avance en el Congreso.
Es más, en la UCR analizan la posibilidad de promover una sanción partidaria contra Losada, que podría generar su expulsión del partido.
La objeción central de las dirigentes de la UCR es política, jurídica y también histórica: sostienen que el proyecto obstaculiza las denuncias de víctimas de abuso y violencia, refuerza una narrativa sin respaldo estadístico suficiente sobre una supuesta “emergencia” de denuncias falsas y contradice una tradición partidaria ligada a la ampliación de derechos de las mujeres. Una tradición que está vinculada, por ejemplo, al gobierno de Raúl Alfonsín.
Mientras funcionarias a cargo de áreas de género de distintas provincias juntan firmas contra el proyecto, militantes radicales hacen lo mismo dentro de su partido. Representantes de género de Buenos Aires, Córdoba, La Rioja, Tierra del Fuego, La Pampa y Catamarca reunieron hasta el momento más de 1.700 adhesiones para pedir que el Senado rechace la iniciativa.
“Estamos avergonzadas con los dirigentes que dicen ser de nuestro partido y apoyan estas ideas que retroceden después de lo mucho que nos costó conseguir derechos laborales y culturales”, sostuvo Lorena Matzen, exdiputada rionegrina de la Unión Cívica Radical, en declaraciones al diario Tiempo Argentino.
Matzen planteó: “Losada vulnera el recuerdo la memoria de mujeres que lucharon de verdad”.
También cuestionó la forma en que se llevó adelante la iniciativa. “Lo que hizo Losada fue inconsulto, usa el sello y habla por nosotras. Ya fueron a verla varias delegaciones para pedirle que retire el proyecto. Se le explicó desde lo técnico y lo político. Sabemos que criminalizar a la mujer no es el camino de solución de nada. Solo agrava el problema. Esto incita a que tengamos menos empleo porque nos pone como una figura peligrosa. Es violencia económica”, afirmó.
