Los argentinos no somos racistas; Milei sí.
No somos odiadores; Milei sí.
No somos homófobos; Milei sí.
Los argentinos no queremos un genocidio en Gaza; Milei sí.
No queremos que se persiga al colectivo LGTBI; Milei sí.
Los argentinos no queremos una justicia tutelada; Milei sí.
No queremos que se privatice la sanidad pública; Milei sí.
No queremos que los caguen a palos a los jubilados; Milei sí.
No queremos entregar nuestras tierras al capital extranjero; Milei sí.
Los argentinos no queremos salarios de miseria; Milei sí.
No queremos que Las Malvinas sean británicas; Milei sí.
No queremos seguir soportando a Trump; Milei sí.
No queremos que la educación pública se deteriore; Milei sí.
Los argentinos no queremos que nos hagan un “adorni”; Milei sí.
No queremos que siga aumentando la luz, el transporte; Milei sí.
No queremos seguir cagándonos de hambre; Milei sí.
No queremos que nuestro fútbol se privatice; Milei sí.
El mundo no odia a la Selección Argentina; odia a Milei.
¿Cómo es que es presidente? No lo sé. Pero lo es.

(*) Ex jugador de Vélez, clubes de España, y campeón Mundial Tokio 1979
