Cientos de mujeres se encontraron en la plaza 25 de Mayo para marchar por el centro rosarino contra la violencia machista y el desmantelamiento de programas nacionales de prevención y asistencia.
Héctor Rio / La Capital
Ni Una Menos en Rosario.
Al cumplirse 11 años de la primera marcha contra la violencia de género en Argentina y en el marco de una profunda conmoción tras el femicidio de Agostina Vega en Córdoba, Rosario es el escenario de una nueva movilización por Ni Una Menos.
Cientos de mujeres se encontraron en la plaza 25 de Mayo a partir de las 15.30 de este miércoles para compartir una jornada de lucha contra la violencia machista. El contexto no pasa desapercibido: el femicidio de Agostina en Córdoba sacudió al país y puso sobre la lupa que, al haber pasado once años del primer Ni Una Menos, hay demasiadas demandas sin respuestas.
Sumado a eso, el gobierno nacional llevó adelante una política de desmantelamiento de programas de asistencia y prevención mientras que los funcionarios libertarios mantienen discursos de odio contra los movimientos feministas. Eso también se ve reflejado en las calles de Rosario: son muchas las pancartas y carteles que apuntan contra el presidente Javier Milei.
Grupos de amigas, madres, hijas, jóvenes y grandes se reunieron, con carteles en mano y pañuelos violetas, en la plaza más antigua de la ciudad. En las calles se siente hastío: mucha gente y mucho hartazgo de años de reclamos sin soluciones.
La marcha, que atraviesa el centro rosarino por calle Santa Fe, culminará en la plaza San Martín donde se leerá un documento consensuado por las organizaciones feministas y de la diversidad que participan de la convocatoria.
La transversalidad es la marca distintiva de las movilizaciones organizadas por los movimientos feministas. Las agrupaciones políticas se desdibujan y aparece una marea heterogénea que exige políticas claras para frenar la violencia machista.
Por qué se marcha este 3 de junio
La movilización conmemora los 11 años del nacimiento de Ni Una Menos, el movimiento que surgió en 2015 tras el femicidio de Chiara Páez, la adolescente de 14 años asesinada en Rufino.
Este año, la marcha estará atravesada por el reclamo contra los femicidios, las desapariciones de mujeres y adolescentes, el caso de Agostina Vega y el rechazo a iniciativas vinculadas con las llamadas falsas denuncias.
Como cada año, se espera que la convocatoria reúna a organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles, políticas y de derechos humanos, además de ciudadanos que participarán de la movilización en distintos puntos del país.


