La situación judicial de Agostina Páez sumó un nuevo obstáculo en Brasil: la filtración de una posible indemnización de 150 mil dólares derivó en un pedido de la fiscalía para mantener las restricciones que le impiden regresar a la Argentina.

Tras la audiencia en la que la joven reconoció el delito de racismo y pidió disculpas, su retorno parecía encaminarse. Sin embargo, la difusión pública de esa cifra —que correspondería a un resarcimiento para las tres víctimas— alteró el curso del proceso judicial.

El caso se tramita en los tribunales de Río de Janeiro, donde el juez resolvió postergar su decisión final y evaluar de manera conjunta tanto el monto de la caución como la eventual indemnización. A partir de esto, la fiscalía solicitó que continúen vigentes las medidas cautelares.

Desde la defensa explicaron que la filtración no provino de la acusada, sino de preguntas realizadas por periodistas durante una conferencia en el consulado argentino. Aun así, el dato fue considerado relevante por la acusación para pedir que se demore cualquier resolución.

En este escenario, Páez deberá permanecer en Brasil hasta que se presenten los alegatos finales y el juez dicte sentencia, sin un plazo definido para que pueda regresar al país.