Su caso se produce tres semanas después de lo ocurrido con Floyd, que fue detenido por la policía de Minneapolis el 25 de mayo pasado. Una grabación muestra cómo un policía presionaba con una rodilla contra Floyd, tirado en el piso. El hombre se quejaba de que no podía respirar y murió pocos minutos después. Su muerte derivó en incidentes en las principales ciudades norteamericanas y la repulsa mundial, al tiempo que el presidente Donald Trump amenazó con militarizar y reprimir a quienes reclaman contra el racismo.