La situación epidemiológica ha empeorado tras 14 días de cumplimiento relativo de las medidas, con récord de contagios casi diarios y un paso más cerca de la saturación del sistema de salud. La crisis económica tampoco da tregua y matiza las decisiones.
El gobernador Omar Perotti anuncia este viernes una prolongación en las medidas restrictivas en el sur provincial, ante la continuidad del crecimiento de contagios de coronavirus, con principal foco en el Departamento (y la ciudad) de Rosario.
Hace exactamente 14 días, el mandatario había hablado junto al intendente rosarino Pablo Javkin para pedir un esfuerzo los habitantes del sur de la provincia por la inminencia del colapso sanitario, algo por lo que urgía hacer bajar la tasa de infección. Eso no sucedió (como tampoco se cumplieron -ni estrictamente ni mucho menos- las medidas restrictivas).
Las cifras epidemiológicas no solo no han mejorado sino que han empeorado, con récord de contagios casi diarios y un paso más cerca de la saturación del sistema de salud, en especial el público.
Es por esto que el gobernador, luego de la recomendación de epidemiólogos, infectólogos y otros integrantes del comité de emergencia que lo asesora en estos meses de pandemia, tomó la decisión, a pesar de los insistentes reclamos de aquellos rubros comerciales imposibilitados de realizar su actividad de forma normal, en medio de una severa crisis económica.
La realidad en Rosario se acerca bastante al callejón sin salida. Quedan muy pocas camas críticas en efectores públicos (no dista tanto la situación de los privados) y los contagios no paran de subir, por lo que desde la cartera sanitaria local vienen advirtiendo que el colapso es cuestión de días.
Ya se registran casos de pacientes con síntomas severos a los que se les pide trasladarse a su casa para atender casos más graves. El gobernador estuvo acompañado de intendentes y senadores de los departamentos comprendidos en el decreto que se rubricará.
Se trata de una medida que es claramente impopular, por lo que un anuncio junto a legisladores y autoridades municipales busca darle sustento político, que también permita garantizar que las restricciones y protocolos (para las pocas actividades permitidas) se cumplan en forma efectiva, algo que lejos estuvo de verificarse en estas dos semanas.
