
La “dolarización de las Leliq»
Todo ese capítulo es muy debatible. Hay opiniones para todos los gustos. Pero el ex secretario de Política Económica, Fernando Morra, puso la lupa en otro eje. Sostuvo en un informe de la consultora Suramericana que la estrategia se centra en modificar la estructura de la deuda del BCRA. Ya que gran parte de los pesos de las empresas que potencialmente pueden suscribir BOPREAL están en inversiones respaldadas hoy por los pasivos remunerados: “Es una dolarización de las Leliq”, sintetizó.
El ex funcionario de estrecho vínculo con Martín Guzmán, sostuvo que la estrategia se complementa con una penalización a la liquidez de corto plazo. La renovación de las Leliq es parcial y se redujo la tasa para los Pases Pasivos. Este combo, en definitiva, obliga a las entidades financieras a migrar en parte sus pesos a títulos del Tesoro para mejorar sus rendimientos.
Ese análisis va en línea con lo que el Ministerio de Economía anticipó este viernes en un comunicado oficial: en la licitación del miércoles se ofrecerán Instrumentos de Deuda Pública a 30 días de plazo. Los detalles del llamado los publicará este lunes la Secretaría de Finanzas que conduce Pablo Quirno, pero está claro que se trata de una estrategia en conjunta.
El Gobierno le saca lustre a la aspiradora y parte de ese plan es efectivamente migrar los pasivos remunerados hacia colocaciones del Tesoro. El presidente Milei va incluso más allá y pese al déficit en las cuentas públicas dice que los recursos obtenidos con las licitaciones deberían ser utilizados de forma inmediata para cancelar deuda con el Banco Central.
Todo luce como una estrategia conjunta para secar la plaza de pesos. Calificadas fuentes de la autoridad monetaria detallan que “el balance del Tesoro y el del Banco Central están muy vinculados” y que por eso será fundamental la “tan estrecha relación que tienen los funcionarios con el Ministerio de Economía”. Sin ir más lejos, Luis Caputo y Santiago Bausili eran socios de la consultora Anker hasta hace pocas semanas.
¿Y la independencia del Banco Central? En el Gobierno argumentan que la independencia no estará dada por la cercanía o lejanía de los funcionarios de turno sino porque el Banco Central no financiará más al Tesoro.
