Los trabajadores que pedían que les paguen el incremento paritario del 2018 denunciaron a la policía por el brutal ataque.

«Chicos que salían de una escuela resultaron heridos, también había ancianos que estaban internados y que tuvieron ataques respiratorios por inhalar el gas lacrimógeno que tiró la policía», afirmó a El Destape José Sabao, delegado de la empresa de la San Lorenzo del grupo Ersa, quien además adelantó que denunciarán a la policía por el ataque.
El ataque a los trabajadores ocurrió en un galpón de la empresa ERSA que funciona como depósito y que queda junto a una escuela.
En las imágenes se observan los orificios de balas de goma en la espalda de muchos trabajadores, señal que huían a la Policía y que no los enfrentaban. También hay imágenes de los niños que fueron lastimados por la policía que actuó por orden de la gobernación que conduce el radical Gustavo Valdes.
Los trabajadores pedían que les paguen la paritaria que el sector acordó en 2018 y que se les pague lo adeudado desde noviembre del año pasado. «Durante los dos días del paro, enviaron telegramas de despido a 17 choferes y también intimaciones a más de 70», detalló Sabao.
Tras la brutal represión, la subsecretaría de Trabajo provincial llegó a un acuerdo con los trabajadores: será pagada la paritaria de 2018 y se reincorporará a los despedidos.





