Es una de las marcas insignia del país y pasa por una situación crítica debido al contexto económico desfavorable.
Hace dos meses, la firma había reducido el horario de trabajo de los operarios, aunque de acuerdo a lo que dijo el titular, mantuvo el sueldo completo. Sin embargo, la crisis se sintió durante el último verano, cuando no llegaron a vender el 50% de las piletas.
“Hoy tenemos pedidos que son el 30% de lo que registrábamos a esta altura el año pasado. Si sumamos la compra potencial que se puede dar en los próximos meses estimamos quellegaremos a un 65% o 70% del trabajo que teníamos en 2018. Con esa situación tuvimos que ajustar nuestra plantilla con el despido de 38 personas para asegurarle la ocupación a los otros 200”, remarcó el empresario.
