A sus 99 años, Mirtha Legrand decidió no grabar su programa de este fin de semana debido a que se encuentra con problemas de salud.

En la televisión argentina hay rutinas que parecen inalterables. Una de ellas es la mesa de los viernes, ese ritual que encabeza desde hace décadas Mirtha Legrand. Pero esta vez, algo cambió y encendió una señal de alerta entre sus seguidores.
Todo estaba listo para la grabación de La noche de Mirtha y Almorzando con Juana en El Trece, como cada semana. Sin embargo, a último momento, una complicación de salud obligó a modificar los planes. La conductora no pudo ponerse al frente de su programa y la decisión fue suspender su participación por recomendación médica.
¿Cuál es el problema de salud que tiene Mirtha Legrand?
La información la dio Ángel de Brito, quien llevó tranquilidad sobre el cuadro. Según explicó, Mirtha está atravesando un estado gripal que, si bien no reviste gravedad, requiere reposo. En ese contexto, se optó por no exponerla y priorizar su recuperación.
Ante este escenario, quien tomará las riendas será Juana Viale. Su nieta, que ya ha demostrado solvencia en ese rol, será la encargada de conducir ambos ciclos durante el fin de semana. Una solución lógica dentro de una estructura que ya tiene aceitado ese reemplazo.
Pero la ausencia de Mirtha no es un detalle menor. Sobre todo porque tenía preparada una mesa que prometía generar repercusión. Uno de los invitados era Ricardo Biasotti, quien iba a dar una entrevista muy esperada, marcada por su historia con Andrea del Boca y una relación tensa con la propia conductora.
La expectativa por ese posible cruce quedó en suspenso. Habrá que ver si la entrevista se mantiene con Juana al frente o si se reprograma para otro momento, cuando Mirtha vuelva a ocupar su lugar la próxima semana.
Mientras tanto, el resto de los invitados sigue en pie: la senadora Carolina Losada, el periodista Edgardo Alfano y Daniel Gómez Rinaldi formarán parte de la mesa.
En el canal buscan llevar tranquilidad y remarcan que se trata de una situación pasajera. Sin embargo, cada ausencia de Mirtha genera preocupación, no solo por su estado de salud, sino por el peso simbólico que tiene en la pantalla. Al tener 99 años, cualquier cosa puede terminar siendo más grave de lo esperado.
Por ahora, la decisión está tomada: parar, descansar y recuperarse. Y aunque la mesa seguirá, esta vez tendrá otro tono. Porque cuando falta la Chiqui, la televisión argentina lo siente.
