El Concejo aprobó la iniciativa que declara a Rosario como una ciudad que promueve la convivencia en la diversidad y libre de discursos de odio, estableciendo un marco de políticas públicas para prevenir, desalentar y abordar expresiones discriminatorias. La norma define qué se entiende por discurso de odio y prevé campañas de sensibilización, acciones territoriales, estrategias para prevenir la violencia simbólica y promover buenas prácticas en entornos digitales.La propuesta del edil Damián Pullaro faculta al Departamento Ejecutivo a celebrar convenios con organismos públicos, universidades y organizaciones sociales, complementando la normativa vigente que garantiza el derecho a ser diferente y prohíbe toda forma de discriminación.
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