Las vacantes de magistrados en la Justicia provincial continúa siendo tema de reclamos. El titular del Colegio de Magistrados, Iván Kvasina, habló de la situación de la Cámara Laboral de Rosario, donde hay 4 magistrados, cuando debería haber 9. «Hay un atasco por el problema que surge para una población en situación de vulnerabilidad como es el trabajador despedido, el trabajador víctima de un accidente de trabajo o enfermedad laboral. Hay un retraso que se produce porque entre el gobierno saliente, a fines de 2023, y el entrante, hubo desavenencias, y luego cambios de política (en los concursos) que generaron esta situación: un bache de casi tres años», señaló en LT8. Y cuestionó el sistema de selección actual: «Este sistema depende pura y exclusivamente de decisiones políticas y no de parámetros objetivos de valoración de idoneidad», dijo.

Al hablar del criterio de selección, el funcionario judicial indicó en el programa Trascendental que «desde diciembre de 2022 no asumen jueces o juezas, con excepción de los jueces de la Corte y los de la Cámara de Ejecución Penal, que creó este gobierno. Nosotros fuimos muy críticos del sistema que instauró en 2024 el gobierno provincial actual, en el sentido que ha eliminado el orden de mérito, únicamente se contempla un examen y una entrevista oral, de lo cual surge un lista de personas que aprobaron, sin nota, sin calificación, y ordenados alfabéticamente, lo cual deja al gobernador en situación de casi total discrecionalidad política para poder elegir a quiénes van a cubrir vacantes en los tribunales».

En ese sentido, planteó que «el problema es que se perdió todo parámetro de comparación de la idoneidad de los candidatos. El concurso dejó de ser concurso. El poder ejecutivo tiene completa discrecionalidad y puede elegir a cualquiera, puede elegir al que peor rindió al que peor desempeño tuvo, o ni siquiera comprar trayectorias y dejar a un costado a personas que tienen reconocidas trayectorias en favor de otras que no la tienen». Y agregó: «Hablando con funcionarios del gobierno, discutiendo sobre este nuevo sistema, nos remarcan que ellos no pretenden elegir en base a calificaciones sino en base a perfiles, sin definir qué entienden por perfiles, y con esa idea que ellos sostienen, sí (respondió a la consulta) puede ser que de acuerdo a los vientos políticos que soplen el perfil que se elija sea más proclive a ciertos intereses que a otros. Es posible en base a que este sistema depende pura y exclusivamente de decisiones políticas y no de parámetros objetivos de valoración de idoneidad».

Al mismo tiempo, sostuvo que en el sistema anterior de concursos, «los pliegos que se enviaron en aquel momento provenían de un sistema de concurso mucho más eficiente y más transparente en el sentido de que era posible revisar el perfil y la idoneidad de cada candidato; ahora, este sistema no lo permite».

Además remarcó que «en esto de hablar de industrias del juicio, si se quiere buscar la causa de ciertos problemas que puede haber en la litigiosidad laboral, no los tienen que buscar en el poder judicial justamente, y no se tiene que poner en duda el buen nombre y honor de colegas que hacen un esfuerzo a diario para hacer frente a unos volúmenes de litigiosidad impresionantes». Según indicó, «no se debe a la jurisprudencia del fuero laboral sino a situaciones que se dan antes del litigio y que es donde no se está concentrando la mirada. Hay una mirada sesgada de tratar de achacarle a la justicia laboral toda esta situación cuando en realidad no es la responsable»; y recordó que «en Rosario están faltando 5 jueces (de cámara laboral) sobre 9, más de la mitad».