Caruana alerta por la caída en vacunación y el enfriamiento del Estado
El concejal y exsecretario de Salud Leonardo Caruana advirtió por el descenso en las coberturas de vacunación, el retorno de enfermedades prevenibles y el impacto del debilitamiento de políticas públicas. Reclamó reforzar la prevención, recuperar el vínculo entre comunidad y servicios de salud, y acompañar la situación crítica de los policlínicos de PAMI en Rosario.
El concejal rosarino Leonardo Caruana, recién designado presidente de la Comisión de Salud del Concejo Municipal, planteó un panorama “complejo” para el sistema sanitario local y nacional, marcado por la caída en las coberturas de vacunación y el regreso de enfermedades que estaban controladas.Y señaló que la pandemia profundizó problemas previos y dejó secuelas que aún impactan en la prevención.
Caruana sostuvo que, aunque el deterioro ya se observaba antes del COVID-19, la crisis sanitaria “puso patas para arriba a los sistemas de salud pública”, retrasó controles y consultas y coincidió con un posterior debilitamiento de organismos e instituciones clave. “Cuando se cuestiona el Conicet, el Anmat, la Comisión Nacional de Inmunizaciones o la universidad pública, se erosiona la confianza entre sociedad, ciencia y salud”, afirmó en diálogo con Leo Ricciardino, por Sí 98.9.
También advirtió que las estrategias tradicionales para sostener altas coberturas de vacunación ya no son efectivas. Según explicó, la mayoría de las personas tuvo algún contacto con servicios de salud en el último año, pero no siempre se aprovechan esas instancias para completar esquemas o actualizar indicaciones preventivas. “Hay oportunidades perdidas. No sé si siempre ofrecemos todo lo que podemos ofrecer”, señaló.
El concejal destacó, además, que muchos jóvenes no tienen memoria de enfermedades como sarampión o coqueluche, lo que reduce la percepción del riesgo. Ante ese escenario, consideró clave ofrecer vacunas en todas las consultas, incluso las de urgencia, y fortalecer el trabajo conjunto entre escuelas y centros de salud. Valoró la retomada de campañas escolares, aunque cuestionó la estética elegida por la provincia para la difusión: “Podíamos haber pensado una identidad más cercana a lo local”.
Para Caruana, la baja en la vacunación no puede atribuirse solo a los movimientos antivacunas, a quienes definió como minoritarios, sino a fenómenos más amplios: saturación tras la pandemia, cambios culturales, y una creciente “biomedicalización” que desplaza la mirada integral del cuidado. “El laboratorio y la tecnología pasan a valer más que escuchar, contener y trabajar preventivamente”, señaló.
En ese marco, insistió en sumar a comunicadores, antropólogos y sociólogos para comprender por qué parte de la población se aleja de los servicios de salud. “La vacunación es víctima de su propio éxito: salvó vidas y erradicó enfermedades, pero cuando esas enfermedades desaparecen, el impulso preventivo también”, dijo.
Caruana advirtió que el brote actual de tos convulsa en otros países y la inminente campaña antigripal deberían servir como alerta. Aseguró que el inicio del ciclo lectivo será una oportunidad clave para completar carnets y retomar operativos conjuntos entre escuelas y centros de salud. “Si esto se sostiene en la agenda, puede tener impacto”, consideró.
Hacia el final de la entrevista, el concejal se refirió a la situación de los policlínicos de PAMI en Rosario, cuya crisis financiera y operativa fue denunciada esta semana por trabajadores. “Es preocupante. Hay un definanciamiento crónico y una embestida que no es nueva”, dijo. Recordó que Rosario es la única ciudad donde PAMI conserva policlínicos propios y que su rol es estratégico para la atención de adultos mayores.
Según Caruana, un eventual debilitamiento o cierre tendría consecuencias directas: más derivaciones, menos camas disponibles y un impacto inmediato en el sistema público. “Cuando PAMI deja de cubrir medicamentos, esos pacientes terminan en los centros de salud municipales. Es un problema del Estado en su conjunto”, afirmó.
El concejal pidió “mirar de cerca y acompañar” la situación, y cerró con una advertencia: “En la pandemia, la articulación entre policlínicos, efectores públicos y privados fue lo que evitó que adultos mayores quedaran sin cama. Perder esa capacidad sería un retroceso enorme para la ciudad”.
