Búsqueda en construcción
Se trata de los periodistas Mario Eduardo Russo, Mariano Martínez Villalonga y Alfredo Mónaco, cuyas historias laborales y políticas fueron atravesadas por el terrorismo de Estado.

El Sindicato de Prensa de Rosario señaló ayer tres nombres de otros tantos trabajadores de la comunicación víctimas de la última dictadura cívico-militar, en el marco de una reconstrucción que define como “una búsqueda en construcción” para recuperar identidades, trayectorias y condiciones de persecución. Se trata de Mario Eduardo Russo, Mariano Martínez Villalonga y Alfredo Mónaco, cuyas historias laborales y políticas fueron atravesadas por el terrorismo de Estado.
En una conferencia de prensa realziada en el Museo de la Memoria, encabezada por su secretario general Edgardo Carmona, junto a Stella Hernández, también parte de la conducción gremial y ex detenida politica, la organización gremial precisó que los tres casos forman parte de un relevamiento en curso sobre trabajadores de la comunicación que fueron asesinados o permanecen desaparecidos, con el objetivo de sistematizar información dispersa y aportar a los procesos de memoria, verdad y justicia a 50 años del golpe de Estado.
- Mario Eduardo Russo nació en 1948, era hijo de Manuel Eduardo Russo y Elsa Amelia Chimenti y de origen obrero. Se desempeñó como trabajador de prensa en el diario La Capital de Rosario, donde ingresó a los 16 años como aprendiz de linotipista. Posteriormente se afilió al Sindicato de Prensa Rosario y desarrolló militancia en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y en el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). El 11 de octubre de 1975, en el marco de un entrenamiento del PRT en una zona rural entre Díaz y Clarke, conocida como Cañada Carrizales, un operativo conjunto de la Guardia Rural y el Ejército cercó al grupo. Russo fue asesinado junto a otros cuatro militantes en una vivienda abandonada donde se habían refugiado. Sus cuerpos fueron trasladados a la comisaría de Clarke e intervino el Juzgado Federal Nº 1 de Rosario. El 14 de octubre de 1977, la causa fue cerrada con un “sobreseimiento provisorio”, situación que, según se indicó, se mantiene hasta la actualidad.
- Mariano Martínez Villalonga nació el 22 de septiembre de 1946. Era hijo de Mariano Martínez y Lucrecia Villalonga, una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo Rosario. En su entorno era conocido como “Nito”, y también como “Viru” y “Rengo”. Durante la década de 1960 estudió fotografía y trabajó como camarógrafo y asistente de dirección en Canal 5 entre 1966 y 1968. Luego se trasladó a la ciudad de Santa Fe, donde cursó estudios de cine, se incorporó a la Organización Comunista Poder Obrero y se desempeñó como reportero gráfico en el periódico El Nuevo Diario. En 1975 realizó un registro fotográfico del “Villazo”. Para 1977, ya alejado de la militancia, había decidido radicarse en San Rafael, Mendoza. El 27 de enero de ese año, alrededor de las 18, cuando se preparaba para viajar, fue interceptado en la ciudad de Rosario. Según la reconstrucción, su vehículo fue embestido en la intersección de Pellegrini y Francia por un grupo de policías de civil, que lo secuestró. Desde entonces permanece desaparecido. Su nombre figura en registros de detenidos-desaparecidos del Parque de la Memoria y en archivos vinculados al centro clandestino La Calamita. Testimonios indican que su automóvil habría sido visto en poder de integrantes del grupo comandado por Agustín Feced en el Servicio de Informaciones.
- El tercer caso corresponde a Alfredo Mónaco, periodista y locutor de LT8 radio Rosario. Además de su trabajo en radio, cumplía funciones administrativas vinculadas a la mediación laboral: fue inspector de leyes y secretario de conciliación en la Delegación del Ministerio de Trabajo de la Nación. Sus compañeros lo recuerdan como una voz reconocida en la emisora.Mónaco fue secuestrado y asesinado. Su cuerpo fue hallado el 27 de julio de 1976 en las inmediaciones de avenida Circunvalación y Córdoba, en Rosario. Tenía 31 años. Su nombre figura en registros del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), aunque sin mayores precisiones documentales sobre su caso.
Desde el Sindicato de Prensa de Rosario señalaron que estos tres trabajadores “fueron víctimas del terrorismo de Estado y del genocidio perpetrado por la última dictadura cívico-militar” y remarcaron que el relevamiento continúa abierto a la incorporación de nuevos casos y testimonios.
La iniciativa se inscribe en una serie de acciones impulsadas por el gremio para reconstruir la memoria colectiva del sector, identificar a trabajadores de prensa perseguidos y visibilizar las condiciones en las que se desarrolló la represión sobre el campo de la comunicación.
“Hoy buscamos devolverles parte de su identidad como trabajadores de prensa y de la comunicación”, indicaron, al tiempo que subrayaron que el ejercicio de memoria constituye “un compromiso con la verdad, la justicia y la defensa de los derechos humanos”.
