Coronavirus: “Nos estamos muriendo de hambre”, piden ayuda refugiados africanos
Son entre 35 y 40 inmigrantes de distintos países del continente africano que se dedican a la venta ambulante de biyuterí en Rosario. La cuarentena puso en jaque su economía y no tienen papeles para acceder a planes y programas que dispuso el gobierno. «Es desesperante», califican su situación
“Nos estamos muriendo de hambre”. Así describe el presidente de la Asociación Africana de Rosario, Stephen Amoakohene, la situación crítica que están pasando las y los refugiados africanos debido a las medidas de aislamiento por la pandemia mundial de coronavirus. Es que la cuarentena obligatoria golpea principalmente a las economías informales que se sostienen en el trabajo del día a día. En el caso de inmigrantes que llegaron a Rosario desde distintos lugares de África la venta ambulante de biyuterí es el principal ingreso y con el aislamiento les es imposible salir a trabajar. Si bien desde el gobierno nacional se tomaron medidas para afrontar la crisis económica, Amoakohene explicó que al no tener documentación no logran tener acceso y no saben dónde pedir ayuda. Desde la Asociación solicitan a las autoridades provinciales y municipales asistencia alimentaria de cualquier tipo. En Rosario la colectividad suma entre 35 y 40 personas.
Amoakohene llegó a Argentina en 1999 a los 24 años. Había salido de Ghana, su país natal, a los 20 y después de trabajar en barcos pesqueros en distintos lugares de África y pasar unos años en Panamá conoció a un rosarino que lo ayudó a entrar al país. La familia de ese amigo se convirtió también en su familia y fue fundamental para emprender los primeros trabajos en la ciudad.
Al principio fue difícil. Amoakohene fue de los primeros africanos en llegar a Rosario. A la adaptación a una cultura completamente distinta y a una ciudad en la que todavía no había una colectividad se sumó la crisis de 2001. Para él la situación de hoy es aún peor que la de principios de siglo.
“Con la crisis de 2001 sufrimos mucho pero podíamos salir a trabajar. La mayoría de los africanos se fueron. Yo estuve a punto de migrar pero me quedé y logré salir adelante. Ahora es desesperante. Nosotros vivimos de vender anillitos, pulseras y biyuterí en la calle. Ese es nuestro principal ingreso y ahora no podemos trabajar. Nos estamos muriendo de hambre, es muy triste no tener nada para comer y darle a tus hijos. No queremos plata, sólo comida para poder sobrevivir”, explicó.
Amoakohene hoy tiene 45, está casado y es el principal sustento de sus tres hijos. Para él y el resto de quienes integran la colectividad africana de la ciudad la venta ambulante es el único ingreso. “La mayoría son chicos refugiados que llegaron desde diferentes países de África y no tienen documentación. Vimos en la tele las medidas de gobierno pero no somos monotributistas, no tenemos recibo de sueldo, ni ningún papel que nos ayude a acceder a alguna ayuda alimentaria. Tampoco tenemos plata para pagar el alquiler y tenemos miedo de que nos desalojen”, contó.
Quienes integran la colectividad africana en Rosario llegaron a la ciudad en busca de oportunidades de vida desde Ghana, Camerún, Nigeria, Liberia, Costa de Marfil, Burundi, Argelia, Marruecos, Kenia y Senegal. Para migrar de países con fuertes conflictos sociales, políticos y armados tuvieron que escapar en barco y al llegar a la Argentina pasaron a ser refugiados. Hasta el año pasado, la colectividad sumaba más de 50 integrantes, pero muchos migraron por la crisis económica de los últimos años. Hoy son entre 35 y 40. La mayoría son varones y muchos están solos, sin familiares o personas cercanas que los puedan ayudar en la crisis que atraviesan. Además, al estar todas las oficinas estatales cerradas no saben a dónde recurrir para conseguir alguna asistencia alimentaria.
“Argentina tiene un corazón muy grande. Siempre ha recibido a inmigrantes de todo el mundo y nos ha dado oportunidades. Sabemos que son solidarios y que vamos a salir de esto juntos. Hagamos cuarentena con respeto, escuchemos al presidente y ayudemos a quienes están en una situación peor que la nuestra”, dijo Amoakohene.
Ayuda a migrantes
La Fundación Migra (ONG focalizada en movilidad humana, con sede Rosario desde 2019), lleva adelante distintas acciones para asistir a las personas migrantes y refugiadas en situación de vulnerabilidad durante la pandemia de coronavirus.
“Les hemos hecho llegar alimentos, medicamentos y facilitado consultas médicas, y apoyo emocional, con el apoyo y colaboración de distintas personas, organizaciones e instituciones. Hemos creado un grupo de coordinación entre ONGs y asociaciones de migrantes (coordinando también con consulados y autoridades locales), e invitamos a la Asociación Africana (que nuclea a parte de los ciudadanos de origen africano residentes en nuestra ciudad), a identificar a aquellos casos de extrema vulnerabilidad, para poder asistirlos/as”, dijeron
“Creemos que es importante evitar generalizaciones, así como también la estigmatización de ciertos grupos poblacionales (no todas las personas migrantes están en situación de vulnerabilidad). Por eso, solicitamos que aquellos inmigrantes que requieran de asistencia alimentaria o sanitaria urgente se comuniquen (con sus líderes migrantes -si los hubiere, a nivel individual o asociativo) o con nosotros/as, a través del teléfono 155-887048 o COVID-19@fundacionmigra.org, con la finalidad de coordinar la ayuda necesaria para ayudarlos a sobrellevar esta delicada situación”, agregaron.
Arlen Buchara
fuente: elciudadanoweb.com
———
