Fue durante la tormenta de lluvia y viento que se abatió esta mañan sober la ciudad y la región. El coche no sufrió daños de consideración.
Un temporal de agua y viento se abatió sobre Rosario y la región desde la madrugada. Si bien la tormenta no tuvo la furia de las lluvias de verano, la intensidad de los chaparrones que se abatieron sobre la ciudad obligaron a los rosarinos a buscar refugio si no quería terminar «pasados por agua», o peor, para evitar que una rama de alguno de los árboles añosos que jalonan las veredas le cayera en la cabeza.
Y fue así porque desde que amaneció el sábado lució poco prometedor, al menos para los que esperaban los días de descanso para salir al aire libre. Después de una semana signada por la ola de calor, finalmente llegaron las lluvias, que trajeron un alivio a las altas temperaturas pero frustraron la posibilidad de disfrutar de los parques y al río, el gran desahogo para los habitantes de la ciudad.
La mañana del sábado amaneció con el cielo cubierto, gris y con intensos chaparrones. Si bien la temperatura mínima fue de 12 grados, la humedad y la baja presión -1006.1 hectopascales- hicieron que el clima siguiera siendo cálido. Para andar por la calle se necesitó paraguas o piloto y también una toalla, porque después de unas cuadras aparecía el sudor. Y tal como recomendó Defensa Civil lo más importante era andar con cuidado.
El consejo, que se reitera cada vez que una tormenta pone sobre alerta al municipio, no fue en vano. Quedó demostrado en 3 de Febrero entre San Martín y Maipú, donde un viejo ejemplar cayó sobre el capó de una camioneta Jeep que estaba estacionado en le lugar. Pese a la espectacularidad del incidente -la copa del árbol daba la impresión de haber aplastado al vehículo-, el coche no sufrió daños de gravedad.
Los cuidados deben mantenerse para mañana, domingo, ya que, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la previsión matiene la línea de hoy: lluvia para todo el día, calor y clima pegajoso. La temperatura mínima se estima será de 12 grados y la máxima, de 22. La humedad rondará el 94%, en promedio, y los vientos serán leves pero soplando del cuadrante sur lo que traerá corrientes de aire caliente.
Es, indudablemente, un fin de seman para actividades en interiores. Nada de paseos a la luz de la luna ni largas tardes asoleándose en las playas a la vera del Paraná. Por eso resulta indispensable mantener los cuidados que demanda la pandemia de coronavirus para evitar contagios: distanciamiento social, higiene de manos y uso de barbijo. Y nada de reuniones numerosas en lugares cerrados y sin ventilación.


