Como un revival de los años 90, los sindicatos vinculados al cobotaje fluvial y marítimo de la región bloquearon ayer los ingresos al edificio histórico y al inteligente de la Bolsa de Comercio de Rosario en rechazo al decreto 340/25, que desregula la marina mercante y pone en juego la soberanía nacional mientras hace temblar 22 mil puestos de trabajo directos. Los gremios del sector -que estuvieron acompañados de otras entidades sindicales, políticas y sociales- repudiaron la presencia en la institución cerealera del titular de la la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Arreseygor, que fue declarado persona no grata por quienes estaban afuera. Adentro se celebró la “desregulación” ideada por el ex secretario de Política Económica de la Alianza; ex titular del Banco Central con Cambiemos y ahora ministro de La Libertad Avanza (LLA), Federico Sturzenegger.

“Lo resaltable es que hay más de 20 organizaciones apoyándonos, como fue la jornada que venimos realizando en los distintos puntos del país en contra del decreto”, dijo a Rosario/12 Fernando Ramírez, secretario general de la delegación Rosario del Siconara (conductores navales). “Es un decreto que pone en riesgo los 22.000 puestos de trabajo en todo el sector marítimo. Y, más allá de los puestos laborales, es una entrega total de soberanía y territorio”, detalló.

En síntesis, la nueva normativa “desreguladora” permite a buques y navieras extranjeras operar en las aguas nacionales -fluviales y marítimas- con sus banderas de origen o lo que, técnicamente, se llama “bandera de conveniencia”. De conveniencia para las empresas, que pueden contratar personal con legislación de su país de origen, o de cualquiera cuyas leyes sean menores protectoras del trabajo que las locales.

Marcelo Zabala, secretario general del gremio de la marina mercante en Santa Fe, que ayer paralizó los puertos de la región con un paro, dijo a este diario que “hay mucha gente que ve los barcos pasar por el río Paraná, pero no sabe la parte legal, comercial, la importancia que tiene esta actividad”. El dirigente explicó que la “desregulación” significa el riesgo de menos empleo local. “Acá estamos hablando de 22.000 puestos de trabajo directos y alrededor de 6.000 puestos de trabajo indirectos que corren riesgo en este país, que es tan rico”, dijo, para agregar que “tenemos recursos para ser una potencia y no ser colonizados. No podemos permitirlo, entonces llevamos adelante esta lucha”.

El titular del sindicato de Dragado y Balizamiento en Rosario, Edgardo Arrieta, ofició de conductor del acto de bloque de acceso a la Bolsa de Comercio y sostuvo el megáfono que expandió el contenido del documento de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) Regional Rosario, leído durante la protesta.

“Dicho decreto desregula el cabotaje marítimo y fluvial, lo que implica una retirada del Estado de sus controles esenciales sobre la actividad naviera, teniendo como objetivo central favorecer intereses empresariales de multinacionales, otorgando ventajas a regiones específicas del país y los puertos privados controlados por esas compañías, solo en detrimento de otras zonas y actores nacionales”, dice el documento.

Y asegura que “esta norma no aporta nada constructivo, no genera beneficios reales, muy por el contrario, perjudica gravemente al empresariado naviero argentino, sin mejorar las condiciones de la carga y atenta directamente contra nuestro trabajo nacional, generando la pérdida directa de más de 22.000 puertos de trabajo”.

El decreto 340/25 transfiere el control logístico y comercial a intereses foráneos, “implicando la entrega total de soberanía sobre nuestra logística marítima y fluvial, ya que a partir de la habilitación de la bandera extranjera en el tránsito local, se desplaza el armador nacional en favor de otras banderas, generando condiciones impositivas, laborales y financieras imposibles de equiparar por el empresariado argentino”, completa.

Hacia el paro regional

El líder de los aceiteros rosarinos, Marco Pozzi, celebró la convocatoria frente a la Bolsa de Comercio local y coincidió en que “el decreto 340 “ataca transversalmente a los sectores obreros”. Añadó que le parece “que lo fundamental hoy es acompañar la lucha de los marítimos, de los de la marina mercante, y seguir trabajando en comunidad intersectorial, e ir camino a un paro regional”.

El dirigente dijo a Rosario/12 que “hoy tenemos un país que se olvida de los laburantes, y los laburantes están recordando las mejores herramientas que tienen, como son la huelga, ganar la calle y estar al frente de la problemática”. Además, consideró que “la discusión de fondo es que sabemos que todas las políticas de este Gobierno favorecen al sector que está representado en este edificio”, por la Bolsa de Comercio local.

El diputado nacional de Unión por la Patria (UP), Eduardo Toniolli, acompañó la protesta sindical y social. Consultado por este diario, afirmó que “lo que está en juego es nuestra soberanía y las condiciones de trabajo de miles de argentinos, que a partir de este decreto pone en riesgo sus derechos básicos y, además, a lo que apunta fundamentalmente es a extranjerizar lo poco que queda de nuestra marina mercante”.

El primero ataque contra la marina mercante, que fue un emblema del primer peronismo, ocurrió en la década del 90 del siglo pasado durante el gobierno del justicialista neoliberal Carlos Menem, que de acuerdo ránking del actual jefe de Estado, Javier Milei, fue “el mejor presidente de la democracia”. Fue en aquellos años que se enajenó del Estado las tareas de dragado y balizamiento de la vía troncal navegable del río Paraná y pasó a manos de un concesionario privado, bajo el nombre comercial de Hidrovía SA.

“Los gremios del sector vienen dando la pelea a nivel nacional. Hoy, en todo este enorme complejo primario exportador que va desde Villa Constitución hasta el cordón industrial de Rosario, no se mueve un solo barco, no se mueve un solo grano, fundamentalmente porque los trabajadores han decidido ir al frente y han decidido ponerle un freno a esta política de hambre, de ajuste, de extranjerización y de entrega de la soberanía”, resumió Toniolli.

El legislador también apuntó al Gobierno de Santa Fe, al señalar que oficia de “trapo de piso del poder central” porque “no hemos oído una sola palabra contra la política desindustrializadora del Gobierno nacional, ni contra la política que destruye a las pymes noi contra el ahogo presupuestario a los municipios y a las provincias”.

 

“Ahora -completó- sí oímos la palabra del ministro de Producción de la provincia (Gustavo Puccini), haciéndole el caldo gordo a este decreto desregulador, que lo único que hace es precarizar el trabajo de miles de operarios a lo largo y a lo ancho la costa de la provincia y lo que hace es entregar nuestra soberanía nacional”.