En 2018, mientras se planificaba la operación Cuadernos, Macri ocupó todas las instancias de revisión judicial donde podía caer el caso. Los jueces Bruglia, Bertuzzi, Petrone y Barroetaveña, designados por el ex presidente, son los que confirmaron todas las irregularidades de la causa.
El fallo de la Cámara Federal de Casación Penal que confirma, por mayoría, lo actuado en la causa de las Fotocopias de los Cuadernos deja al descubierto que todos los jueces que avalaron las irregularidades de este expediente fueron designados por Mauricio Macri. Y no es coincidencia.
La estrategia de persecución de Macri y su Mesa Judicial fue simple pero efectiva: colocar jueces propios en las instancias de revisión de todo lo que hicieran la dupla Claudio Bonadio- Carlos Stornelli. Esto es en la Cámara Federal y en la Cámara de Casación, los pisos 1 y 2 de Comodoro Py.
En la Cámara Federal los jueces de Macri ya son hoy más conocidos: Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi. Macri los designó en pleno desarrollo de la causa de las Fotocopias de los Cuadernos en la Sala I de la Cámara Federal. No solo se aseguró una mayoría: el otro juez de la sala, Mariano Llorens, no intervino en este caso porque es primo de uno de los detenidos. Y Bruglia y Bertuzi confirmaron todo lo actuado por Bonadio y Stornelli.
En la Cámara de Casación, la máxima instancia penal del país, Macri designó a 5 de los 13 jueces que tiene el tribunal, y varios de los 8 restantes se alinearon ideológicamente con el PRO. Los camaristas Daniel Petrone y Diego Barroetaveña fueron designados por Macri pocos días antes de que se hiciera pública la maniobra de los Cuadernos (el primero mantiene una «íntima amistad» con Germán Garavano). Al menos, ellos concursaron para los cargos. Ahora avalaron todo lo actuado por los jueces de los tribunales inferiores. Que el voto en minoría de la magistrada Ana María Figueroa –la otra integrante de la sala I que intervino en el caso- haya desmontado toda la “Operación Cuadernos” desnuda aún más el mecanismo. Es la única que no llegó ahí por Macri.
