Así lo reveló el fiscal Gastón Ávila en conferencia de prensa. Además, relató que fue una de las personas que trató de asisitir a la pareja herida, junto a su hija, quien incendió el auto marca Audi TT en el que se trasladaba la familia. No lo hizo para encubrir el crimen sino porque «se asustó» y creyó que podían involucrarlo a él.
En conferencia de prensa, el fiscal Gastón Ávila, que lleva adelante la investigación del triple crimen, reveló varios detalles de la investigación. Entre ellos, que la pareja asesinada estaba siendo profundamente investigada por la Justicia Federal por distribución y comercialización, a mediana escala, de estupefacientes.
Entre las impactantes revelaciones surgidas de la conferencia de prensa brindada por el funcionario judicial, el auto en el que se movilizaban Iván Maximiliano Giménez y Érica Rivero junto a su pequeña hija de un año y medio fue incendiado por la persona que lo socorrió. De acuerdo a la reconstrucción que se pudo hacer hasta ahora, el Audi TT fue interceptado por una camioneta Volkwswagen Amarok blanca en el kilómetro 5 de la ruta. Se sabía que Giménez había recibido 13 disparos y su hija 6, pero aún no estaba claro que había ocurrido con Rivero ni como llegó el auto a donde fue encontrado totalmente carbonizado, con ella adentro.
Todo esto fue clarificado por los testimonios de los testigos, en su mayoría invitados a la fiesta que la Fiscalía recabó este domingo. Ávila detalló que la familia se retiró del lugar cerca de las cuatro de la madrugada, cuando terminó la fiesta. «El Audi TT blanco tomó hacia el lado de la autopista Rosario Santa Fe y ahí lo emboscaron. Es por eso que el vehículo volvió a toda velocidad hacia el salón, para refugiarse y buscar ayuda, pero al realizar una maniobra quedó encajado en la zanja de la banquina de ese tramo de la que conecta la ruta 34 con la autopista. Es ahí que, enfrente del salón, que desde la camioneta, efectúan más de 20 detonaciones».
Rápidamente, los atacantes huyeron y los asistentes a la fiesta, que estaban allí, trataron de auxiliar al matrimonio y a la bebé. «El auto estaba en marcha, con las puertas cerradas. Rompieron la ventanilla, sacaron a Giménez, que ya estaba muerto y a la bebé. A la mujer no logran sacarla del asiento y, por la premura de las circunstancias, es que subieron a una camioneta a la nena y al hombre y los llevaron al Eva Perón, que está cerca. Mientras tanto, los que quedaron, decidieron llevar a la mujer en el mismo Audi. Entonces, entre los invitados, empujaron el auto para sacarlo de la zanja, y como estaba encajado, uno de ellos, un joven, se sentó en el asiento del conductor para acelerarlo mientras empujaban. Es ahí que, cuando lograron sacarlo, le gritaron ‘llevala al Eva Perón, llevala al Eva Perón, pese a que, por lo que sabemos, la mujer ya estaba muerta», explicó Ávila. «Y lo que siguió es que este muchacho, desorientado, tomó para el lado contrario, para Ibarlucea. Fue entonces que se asustó y, encontrándose en la posición de estar manejando un vehículo, baleado por todos lados, con un cadáver al lado, un vehículo de alta gama y yendo para el lado contrario del hospital, es que en esa situación, los testigos ven que se baja del auto, se agarra la cabeza y empieza a gritar ¿ahora que hago, no se qué hacer? y en ese momento, temiendo verse incriminado, le prende fuego al auto», explicó.
El fiscal remarcó que esta persona se presentó voluntariamente para explicar lo que había ocurrido, que estaba ebrio y que se equivocó cuando salió para el hospital. «En el camino, le pareció ver un móvil policial y le dio miedo que lo persiguieran y por eso terminó prendiendo fuego al auto. Vino a la Fiscalía, acongojado, llorando, y contó la situación. Hasta ahora no está imputado, puede que luego se decida algún tipo de imputación, yo no puedo valorar en su contra la declaración que él mismo hizo. Pese a lo cual, yo no veo que haya una intención de él de encubrir a los verdaderos homicidas o que haya tenido algún tipo de participación».
