Así no hay sueldo que alcance
Alquilar en Rosario consume casi todo el ingreso: los precios suben hasta 59% anual y superan la evolución de salarios y jubilaciones

Mientras los ingresos de la mayoría de la población avanzan con dificultad y resignan poder de compra, el costo de alquilar una vivienda en Rosario continúa escalando a un ritmo muy superior. La brecha entre salarios y alquileres vuelve a quedar en evidencia en el último informe del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso), que ofrece una radiografía detallada del mercado locativo de la ciudad y de su impacto directo en el poder adquisitivo de amplios sectores de la sociedad.
Según el relevamiento, la mediana de los precios de alquiler en Rosario se ubica actualmente en $350.000 para los monoambientes, $430.000 para los departamentos de dos ambientes y $590.000 para las unidades de tres ambientes. Estos valores reflejan aumentos interanuales del 59,1%, 43,3% y 51,3% respectivamente, porcentajes que superan ampliamente la evolución de los ingresos formales e incluso de algunos indicadores oficiales de actualización de contratos.
El informe pone el foco en una comparación que resume con claridad la magnitud del problema: el Salario Mínimo Vital y Móvil, que en la actualidad es de $341.000, no alcanza para cubrir el alquiler de un monoambiente promedio en la ciudad. De hecho, sólo permite pagar el 97,4% de ese valor, sin contemplar expensas ni servicios. La situación se vuelve todavía más delicada al considerar que los valores relevados no incluyen gastos adicionales, que en Rosario representan en promedio un 15,7% del costo del alquiler.
“El precio de alquiler es uno de los factores de mayor conflictividad a la hora de renovar un contrato de alquiler y la falta de un indicador local sobre su evolución dificulta la búsqueda de consensos a la hora de pactar nuevas condiciones contractuales”, advierte el documento del Ceso. La afirmación se sostiene en la experiencia cotidiana de miles de inquilinos que, al momento de renegociar, se enfrentan a aumentos que desbordan sus posibilidades económicas.
Los jubilados aparecen entre los grupos más afectados. Aquellos que perciben un haber de $419.299 deben destinar el 83,5% de sus ingresos al alquiler de un monoambiente medio, nuevamente sin contar expensas ni servicios. En el caso de los trabajadores de la educación, la situación no resulta mucho más alentadora: al comparar el alquiler de un departamento de dos ambientes, valuado en $430.000, con el salario de un maestro de grado sin antigüedad, se observa que más del 57% del sueldo se destina únicamente al pago de la vivienda.
En paralelo, el Índice para Contratos de Locación (ICL), publicado por el Banco Central de la República Argentina, mostró un incremento interanual del 36,4% al primer día hábil de enero. Si bien este indicador se ubica por debajo de las subas relevadas por el Ceso en Rosario, no logra compensar la pérdida de poder adquisitivo acumulada, lo que explica por qué el peso del alquiler sobre los ingresos sigue creciendo.
Desde el sector inmobiliario, el vicepresidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Rosario (Cocir), José Antonio Ellena, trazó un panorama con matices. Según explicó, el mercado se amplió por el lado de la oferta, aunque la ecuación de precios “sigue siendo más negativa para quien alquila que para el propietario”.
A pesar de que más del 90% de las propiedades se ofrecen para la venta, el mercado de alquiler rosarino mostró un crecimiento significativo en los últimos dos años. En diciembre de 2023, en pleno proceso inflacionario, apenas había 816 viviendas disponibles para alquilar. Esa cifra trepó a 2.013 en septiembre de 2024 y alcanzó las 2.521 hace apenas tres meses. Sin embargo, el incremento de la oferta no se tradujo en una baja o estabilización de los precios.
Ellena relativizó la magnitud de las subas y expresó una mirada diferente sobre los números difundidos. “Yo creo que el mercado locativo ha respondido a las expectativas y a la demanda. Hoy tenemos una oferta variada, una oferta amplia, y que obviamente se tiene que ir acomodando en función de la actualización, de la inflación y de todos los parámetros”, sostuvo.
No obstante, el propio dirigente inmobiliario reconoció que la carga del alquiler sobre los ingresos sigue siendo cada vez mayor para los inquilinos. “Para el propietario, de alguna forma, se ha ido recomponiendo un poco la ecuación de renta e inversión. En cambio, para quien alquila, cada vez le ocupa un mayor porcentaje de sus ingresos, y eso no tiene que ver con que los alquileres estén altos, sino con que el poder adquisitivo de los ingresos generales ha bajado mucho”, afirmó.
El panorama se completa con la evolución del mercado de compra-venta, donde Rosario se destacó a nivel nacional. Un informe de un portal de clasificados inmobiliarios indicó que la ciudad registró el mayor aumento interanual del valor del metro cuadrado para la compra de departamentos en Argentina. En agosto de 2025, el precio promedio alcanzó los 1.755 dólares, un 14,1% más que en el mismo mes del año anterior, cuando se ubicaba en 1.538 dólares. Aunque no es la ciudad más cara del país, Rosario lideró el ranking de subas porcentuales, por encima de Córdoba, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires.
