Miguel Ángel Pichetto no suele andar con indirectas. Ante los rechazos en algunos incisos de la Ley Ómnibus -no así las facultades delegadas- el diputado del bloque Hacemos Coalicción Federal pidió la palabra para, lisa y llanamente, pedirle al Gobierno nacional que negocie algunos puntos y así evitar el rechazo de distintos artículos.

«Al oficialismo le pedimos que tenga una cuota de flexibilidad, les encanta seguir perdiendo», dijo.

Y parece haber surgido efecto porque justo en la previa a la votación sobre las privatizaciones de empresas públicas, el oficialismo pidió un cuarto intermedio de quince minutos para debatir el artículo 7, que habilita a la privatización «total o parcialmente o liquidar empresas, sociedades, establecimientos o haciendas productivas cuya propiedad pertenezca total o parcialmente al Estado Nacional».