Lo hizo a través de la Conferencia Espiscopal. Los obispos indicaron que el objetivo planteado es «que haya una verdadera reconciliación».
La Iglesia argentina respaldó este lunes el mensaje del Papa acerca la situación actual que vive Venezuela, y destacó que el Sumo Pontífice insistirá en su rol de mediador entre el gobierno venezolano y la oposición para que «no haya un baño de sangre y para que haya una verdadera reconciliación».
Esas fueron las palabras de Francisco en su último mensaje sobre el tema, y para los críticos de la gestión de Maduro se trató de una suerte de apoyo al líder chavista.
Sin embargo, la Iglesia argentina, a través de un mensaje difundido por la Conferencia Espiscopal Argentina (CEA), negó que haya sido así.
«La Santa Sede no acostumbra históricamente, a condenar concretamente a este Gobierno o este otro Gobierno. La Santa Sede y su diplomacia tradicionalmente, se colocan en un plano y en un lugar, que se les permita poder acudir en caso de que se active el diálogo«, manifestaron los obispos argentinos.
La CEA sumó su apoyo a la idea del Papa de llamar al diálogo «para que no haya un baño de sangre y para que haya una verdadera reconciliación y el conflicto se pueda arreglar y se pueda solucionar con una salida hacia adelante».
El obispo de San Isidro, monseñor Oscar Ojea, afirmó en ese sentido que «el Papa no quiere perder ese lugar» de mediador y lamentó que tras haber regresado de Panamá notó que en Buenos Aires «el problema estaba concentrado en si el Papa condenaba a Maduro o no, eso era lo único que interesaba».
