El socialismo evalúa tener un bloque propio en Diputados para no licuarse dentro de Provincias Unidas
Pretende preservar la autonomía de sus dos bancas en el Congreso. A la espera de cómo mueve el scrum de gobernadores. Las reformas de Milei, el parteaguas.
Los dirigentes socialistas no quieren que la identidad del partido se licúe dentro del frente Provincias Unidas y para eso evalúan la recreación de un bloque propio en Diputados que exprese las banderas históricas del partido en el Congreso. «No es una estrategia electoral, es un partido con 130 años de historia que no vamos a olvidar ahora», comentó a Letra P un socialista que tuvo asiento en las discusiones internas sobre la estrategia legislativa.
Los más afines a la idea de conformar un bloque propio creen que el espacio servirá como una referencia a nivel nacional para toda la militancia del partido. A criterio de estos, la experiencia legislativa del socialismo en los primeros dos años del gobierno de Javier Milei les permitió levantar el perfil público y crecer políticamente. Es por eso que la idea de preservar la autonomía del espacio es evaluada como indispensable para no ceder el terreno ganado.
El interbloque de Provincias Unidas
De todos modos, en el socialismo no piensan en sacar los pies del plato. Con o sin bloque propio, la idea madre es poder coordinar estrategias legislativas con los legisladores que responden a los gobernadores agrupados en Provincias Unidas, la herramienta electoral que le permitió al socialismo renovar su banca en Diputados.
Si el scrum de gobernadores decide replicar la experiencia de HCF por conveniencia táctica, el socialismo estará adentro, pero reservándose la libertad de acción para poder mantener su autonomía. Si la forma elegida es un interbloque, el PS articulará desde un espacio propio.
Las diferencias dentro de Unidos
Los dirigentes del socialismo son conscientes de que la agenda legislativa de los próximos meses estará atravesada por el triplete de reformas que impulsa el Presidente. Provincias Unidas no cuenta con una postura unificada acerca de las modificaciones que quiere introducir La Libertad Avanza y es por eso que el PS quiere preservar su identidad partidaria en el Congreso. Mientras que la diputada electa y presidenta del PRO, Gisela Scaglia, habló de la necesidad de discutir una reforma laboral, el socialismo tomó mayores recaudos a la hora de hablar del tema.
La misma situación se replica en los posicionamientos sobre el Gobierno. Maximiliano Pullaro alternó buenas y malas con Javier Milei, al tiempo que el socialismo mantuvo una oposición férrea en el Congreso desde el primer momento. A diferencia de muchos de sus compañeros de bloque, ni Esteban Paulón ni Mónica Fein acompañaron la Ley de Bases en febrero, cuando tuvo tratamiento por primera vez. Tampoco votaron favorablemente el paquete fiscal y apoyaron las iniciativas legislativas para recomponer asignaciones presupuestarias para jubilaciones, universidades y personas con discapacidad.


