Desde Sadop se sumaron al reclamo para que el gobierno provincial convoque a paritarias. En el gremio de los docentes privados advierten que la inflación ya se comió el aumento del 12,6% establecido para el primer semestre del año y estiman que llegarán a julio con una pérdida de, por lo menos, 8 puntos. En ese marco, reclaman una actualización salarial urgente y señalan que el cierre de la paritaria por decreto “es una política de ajuste pensada por el gobierno” para hacer caja. “El ajuste sobre las maestras es lo que está pagando en Santa Fe las rutas que no hace Milei, y Pullaro hace cartel con eso”, apuntó Martín Lucero, secretario general de Sadop Rosario.
Llegando al final de la primera parte del año, los gremios docentes presionan para que el gobierno adelante la discusión salarial. Esta semana, el gobernador Maximiliano Pullaro indicó que retomarán el diálogo con los gremios una vez finalizado junio, para conocer el impacto final de la inflación. Pero los gremios docentes ya lo tienen claro: el 12,5% decretado para el primer semestre del año quedó corto, con una inflación que para mayo ya acumulaba un 15,2%. Por eso, la semana pasada Amsafé reclamó la “apertura urgente” de paritarias y lo propio hizo Sadop este miércoles.
“En los cuatro primeros meses del año ya se cumplió ese 12,6%. Es decir que desde mayo los salarios están perdiendo con la inflación. Eso ratifica que nosotros tuvimos razón cuando rechazamos la oferta salarial diciendo que quedaba corta, pero el gobierno de Pullaro decidió cerrarla por decreto”, cuestionó Lucero, en diálogo con Rosario/12. “Solamente en este semestre, los salarios docentes en Santa Fe van a perder entre 8 y 11 puntos, de acuerdo como vaya la inflación. Es muchísimo para un semestre. Los docentes teníamos razón, pero el gobierno no escucha”, agregó.
No obstante, para Lucero la decisión de cerrar la paritaria por decreto persigue un objetivo por parte del gobierno provincial. “No es una cuestión de pacificación social o de tratar de llegar a un acuerdo. Es realmente una política de ajuste pensada por el gobierno. Hacen propuestas por debajo de la inflación y la cierran por decreto. ¿Qué hacen con eso? Hacen caja”, expresó y agregó: “Todos los meses que no nos aumentan hacen caja. En años anteriores estimábamos que esas demoras eran para pagar campaña política, este año hacen caja para pagar las obras públicas que no hace Nación”.
Según el dirigente gremial, vienen advirtiendo sobre esa situación “en soledad” desde el inicio de la gestión: “Pullaro recibe menos plata de coparticipación, no recibe fondos del Tesoro nacional y la recaudación baja porque los ingresos santafesinos están a la baja. ¿De dónde sale la plata para cubrir los recortes de Nación? De los salarios docentes, el empleo público y las jubilaciones. El ajuste sobre las maestras es lo que está pagando en Santa Fe las rutas que no hace Milei, y Pullaro hace cartel con eso”.
Ante ese escenario, desde Sadop estiman que la pérdida desde el comienzo de la gestión ronda el 30%. Un número similar al planteado por los docentes públicos nucleados en Amsafé, que vienen reclamando una recomposición del 35%. Pero sobre todo, lo que vienen pidiendo son mecanismos que eviten esos desfasajes, como la implementación de una cláusula gatillo. Lucero recordó que fue uno de los “contratos electorales” que hizo Pullaro en campaña hacia el sector docente, pero que hasta el momento sigue sin cumplirse.
“Nosotros creemos que una cláusula gatillo es lo justo, pero que también es económicamente viable, porque las variaciones rondan el 2% mensual, a diferencia de otros momentos en donde por ahí tenías 8 puntos de inflación en un mes. Acá tenemos porcentajes que la provincia puede prever y puede pagar. No lo hacen porque no quieren”, planteó. “La otra opción es que los acuerdos sean trimestrales y se acorte el tiempo entre paritarias. Lo que no podemos es seguir de esta manera que incrementa los niveles de desfasajes”, completó.
Por último, Lucero se refirió a las consecuencias que tiene el deterioro salarial para el sistema educativo y advirtió que no solo los docentes están “yendo a trabajar enfermos” para no perder el presentismo, sino que manifestó su preocupación por el futuro del trabajo docente: “Lo que advertimos es que en algunos años no vamos a tener ni profesores ni maestros. Qué adolescente va a querer estudiar magisterio si las condiciones de trabajo son malas, los salarios son malos, y no te jubilás nunca. Es verdaderamente preocupante”.
