Un terremoto de 8,8 grados sacudió las aguas frente a la costa sur de la península de Kamchatka, en Rusia, y provocó un tsunami que encendió las alarmas en diversos países del océano Pacífico, incluyendo Japón, Hawái, Alaska, Canadá, Chile y Ecuador.

El impacto se sintió con fuerza en la localidad rusa de Sévero-Kurilsk, en las islas Kuriles del Norte, donde el mar avanzó unos 200 metros tierra adentro. El alcalde del distrito, Alexander Ovsiannikov, confirmó que al menos cuatro olas golpearon la costa y obligaron a evacuar a más de 2.000 personas por prevención.

En la región de Elizovski, también en Kamchatka, se reportó una serie de olas de entre tres y cuatro metros. El agua arrasó con fábricas, edificios y zonas portuarias, dejando calles completamente anegadas. Si bien hubo reportes de heridos, los medios locales aseguraron que, por el momento, no se registraron víctimas de gravedad.

En Japón, la Agencia Meteorológica alertó que “los tsunamis golpearán repetidamente” y pidió a la población mantenerse alejada de la costa. Las autoridades recomendaron la evacuación de más de dos millones de personas. Estados Unidos activó alertas en toda la franja costera desde Alaska hasta California, incluyendo Hawái.

En Chile se evalúa la amenaza de maremoto en tanto que Ecuador también aparece entre los países que podrían verse afectados por olas de más de tres metros de alto. En México, la Marina alertó sobre “corrientes fuertes en la entrada de los puertos” desde Baja California hasta Chiapas y se instó a la población a alejarse de las costas.