“El Concejo dejará de ser una escribanía”
El concejal electo celebra el fin de la mayoría automática del oficialismo, de cara a 2027. Reconstruir el frente opositor con participación popular.
El tiempo político que se abrirá el 10 de diciembre en Rosario depara una reconfiguración de fuerzas en el Concejo Municipal, porque el intendente Pablo Javkin ya no contará con esa apretada pero automática mayoría. Una oportunidad de la oposición para imponer agenda propia, tal la expectativa del concejal electo Antonio “Toni” Salinas, que presidirá el bloque Ciudad Futura. “Esto dejará de ser una escribanía del Ejecutivo”, anticipó. Para eso, avisa que la etapa es de reconstrucción del espacio opositor, para “recomponer y avanzar”. Desde allí, el frente Más para Santa Fe debe continuar con miras a ganar la elección municipal de 2027.
—¿Cómo queda hoy la escena política local? -preguntó Rosario/12.
—La elección del 29 de junio generó un tablero muy interesante para quienes nos toca estar en la oposición. Se rompe la mayoría automática; los rosarinos dieron un mensaje contundente de agotamiento de la gestión. (Juan) Monteverde liderando esta plataforma de unidad entre Ciudad Futura, el peronismo y otros sectores, después de mucho tiempo que la oposición no se imponía en una elección intermedia. Quedó en segundo lugar otro proyecto alternativo al del intendente que es La Libertad Avanza, y en tercer lugar recién la candidata del oficialismo. Por ende, la ciudadanía rosarina está buscando un cambio de rumbo en el gobierno del poder local que hace 40 años gobierna la ciudad. Venimos de un Concejo que hace 2 años no debate absolutamente nada, porque el intendente solo aplica una mayoría automática pero ajustada, de 15 votos. Ni discute temas, reduce al Concejo a una suerte de escribanía. Entonces, contará con concejales de LLA para mayorías circunstanciales en proyectos de sus intereses ideológicos; pero para beneficiar a las mayorías, a los sectores vulnerables tendrá el oficialismo que construir otras mayorías circunstanciales.
El planteo se asienta sobre una redistribución del juego que dejaron las urnas: de las 13 bancas en juego, 5 ganó Más para Santa Fe con 113.524 votos (30,2%), 4 LLA con 107.143 votos (28.5%), y otros 4 el frente Unidos, de Pullaro y Javkin, con 95.230 votos (25.3%). Salinas, entonces, brega por “un bloque de unidad opositora” que abrace a las distintas expresiones del PJ, pero también otras voces como Leonardo Caruana, del Frente Amplio por la Soberanía. Sin embargo, es consciente de que ese escenario hoy aún no existe, y quizás nunca lo sea.
—¿Cuál debe ser la agenda 2026 del Concejo?
—Todavía es muy temprano. Vamos a dedicarnos a tres cosas. Primero, a seguir construyendo y ampliando una plataforma política de unidad del campo nacional popular, para poder impulsar una agenda que frene un poco las políticas nacionales en Rosario. Hoy Rosario padece la gravísima crisis económica y social que atraviesa el país, y el municipio no está dando respuestas concretas. Queremos impulsar una agenda de contención, redes de cuidado, de dispositivos de salud mental. Hay que salir rápido al territorio y tejer redes para soportar el embate y frenar el daño que el gobierno nacional y provincial están haciendo en Rosario. Y consolidar una plataforma electoral de cara a 2027, con la ciudadanía y los sectores organizados, los movimientos sociales, vecinales, espacios culturales. Construir un plan de gobierno 2027-2031. En tercer lugar, empezar a construir equipos sólidos de gestión colectiva de los asuntos comunes.
—¿Cómo funcionará el bloque para construir ese polo opositor, luego de una relación lastimada con un sector del peronismo tras la conformación de la lista de diputados nacionales?
—La convocatoria sigue siendo a todos aquellos y aquellas que quieran enfrentarse al modelo de Unidos en Santa Fe y de Milei a nivel nacional. En Rosario una lista de unidad del peronismo, incluso con sectores que compitieron por afuera, se impuso en las elecciones y ser coherentes con nuestro electorado sería seguir caminando ese recorrido de unidad que empezó en el 2023 y que para nosotros tendrá su desenlace en el 2027 con la victoria en Rosario. Vamos a seguir convocando a todos los sectores del peronismo, también del progresismo, gremiales, sociales que le siguen dando forma a este proyecto colectivo. De las tres elecciones que tuvimos este año, queda un proyecto político bien parado y de pie, ganándole incluso al proyecto de Unidos y Provincias Unidas que se planteaba como alternativa de centro al proyecto de Milei. Eso se desinfla tanto que crece desproporcionadamente el tercio de LLA, pero el proyecto de Fuerza Patria queda plantado en 29 puntos, competitivo en toda la provincia.
—¿Qué decís cuando desde el Movimiento Evita definen aquel desenlace de setiembre como traición?
—Desde antes de 2023, Ciudad Futura pregona la necesidad de construir cada vez mayores grados de unidad en el campo nacional y popular. Y con esa vocación hablamos con todos los sectores del peronismo, con todos del progresismo, muchos incluso del ex Frente Progresista para tratar de construir una plataforma amplia, plural y diversa. En septiembre hubo un cierre de unidad, lo que había que hacer y la etapa demandaba. Hay que recomponer y avanzar juntos para 2027, porque enfrente está Milei, nos gobierna el primer presidente anarco capitalista del planeta.
—¿Cómo explicás el crecimiento de la derecha en el Concejo?
—Es un fenómeno en Argentina, incluso en el mundo: crisis de representación de una clase política que se fue separando de lo cotidiano y de los padecimientos del pueblo, tomando malas decisiones por no conocer ni empatizar con las necesidades reales de la gente. Es el divorcio de la política y la ciudadanía. Esa apatía se funda en decir “gane quien gane, al otro día debo levantarme y laburar porque mi realidad no cambia”. Sin embargo, así como LLA hizo una buena elección, también es verdad que la elección la ganó Monteverde, en las antípodas de LLA. Y Unidos afronta el hastío de la gente en 40 años, y que busca una salida. Hay todavía 40 mil familias sin agua potable en pleno siglo XXI. Por eso, hay dos propuestas que pueden ganar Rosario en 2027. Una la lidera Monteverde y reúne a Ciudad Futura, el peronismo y sectores del progresismo. La otra, LLA.
—¿Cómo hacer para restaurar o recuperar esa representatividad del campo popular actual, del pibe que vive más en redes sociales que en el territorio real, en un clima de época donde odiar es la tendencia?
—Se hace con mayor participación, saliendo a convocar. Entiendo el pesimismo, pero cuando pienso en la elección que se ganó, tampoco el futuro es tan negro. Ganamos con Monteverde a contrapelo de los manuales de comunicación política actuales de la derecha, convocando a la gente a participar, callando y escuchando a la gente en asambleas populares. Y lo hicimos contra todo el presupuesto de los oficialismos y de sus calumnias contra Monteverde. De acuerdo: es difícil y cuesta arriba, pero hay que seguir por este camino, hablando menos, escuchando más y abriendo a la participación popular. La gente tiene bronca, angustia, pero también muchas ganas de hablar.
