La presidenta del PRO envió un mensaje en la interna cambiemita y le pidió al jefe de Gobierno porteño que «no siga la corriente de una política que nos destruyó». Volvió a criticar las restricciones.
Mientras que Bullrich se manifestó desde un comienzo a favor de la liberación de la actividad económica pese a la pandemia y blandió una crítica feroz hacia el Gobierno de Alberto Fernández por la cuarentena, Rodríguez Larreta priorizó el diálogo y un acompañamiento a las medidas de restricción, más allá de las diferencias en torno a las clases presenciales.
Sobre la decisión del jefe de Gobierno porteño de suspender las clases durante esta semana de confinamiento, Bullrich se mostró cauta al señalar que «son tres días nada más». No obstante, a la condescendencia inicial le siguió un claro intento por marcar la cancha.
En diálogo con Radio Rivadavia, Bullrich reconoció que en la alianza opositora hay «matices» distintos en cuanto a la mirada que existe sobre el Gobierno nacional. «A mí nunca me pareció una personalidad destacada, un estadista a la altura de las circunstancias de la Argentina.
Quizás otros lo vieron con más capacidad de diálogo. Son matices», afirmó sobre el presidente Alberto Fernández, y agregó que para ella el Gobierno Nacional es una expresión del «populismo autocrático».
Sin embargo, aclaró que «Juntos por el Cambio está unido» y que los distintos sectores que conviven en la coalición no han «tenido diferencias en los temas más trascendentes del país».
«Hemos estado unidos para defender la Justicia, la República, para no dejar pasar la ley del procurador, para defender la propiedad privada, para no dejar que se tomen tierras en el sur, en Guernica o en Vicentín, contra la liberación de los presos», enumeró.
En cambio, consideró que en el Frente de Todos «han priorizado su interna y están todo el día destruyéndose entre ellos».
«Me parece que todos mandan un poco y ninguno manda. Si alguno mandara, tendríamos algún rumbo. Como no tenemos ningún rumbo, creo que no manda nadie. Es tal la pelea y tal la ambición que al final no manda nadie. Y lo que tenemos un no gobierno», opinó.

