El Canalla mostró dos caras en Córdoba: sufrió durante el primer tiempo, mejoró considerablemente en el complemento y alcanzó el empate, pero una desatención defensiva le permitió al Pirata imponerse 2-1 en el cierre del debut en el Torneo Clausura.

Rosario Central comenzó el Torneo Clausura con un golpe difícil de digerir. El equipo de Jorge Almirón cayó 2-1 frente a Belgrano en Córdoba después de protagonizar un partido cambiante, en el que estuvo lejos de su mejor versión durante el primer tiempo, reaccionó en el complemento y terminó pagando muy caro una desatención cuando parecía tener argumentos para llevarse al menos un punto.
El campeón del Apertura impuso condiciones durante buena parte de la etapa inicial. Central salió incómodo, inseguro en la circulación y con dificultades para encontrar sociedades ofensivas. Ángel Di María no lograba asumir el control del juego y Jaminton Campaz permanecía aislado sobre la izquierda.
Aun dentro de ese panorama, el Canalla tuvo una oportunidad inmejorable para cambiar el desarrollo. Adrián Sporle falló en la salida y la pelota quedó en poder del debutante Tomás Badaloni, quien definió de zurda pero abrió demasiado el remate. Campaz ingresaba libre por el centro y reclamó el pase.
La respuesta de Belgrano fue inmediata. Jeremías Ledesma apareció con una gran intervención frente a Nicolás «Uvita» Fernández y evitó la apertura del marcador.
Con Lucas Zelarayán y Franco Vázquez manejando los tiempos, el Pirata consiguió mayor claridad. Central tuvo algunas aproximaciones aisladas, pero nunca logró sostenerlas ni transformar esos momentos en dominio.
Belgrano golpeó antes del descanso
Cuando se acercaba el cierre de la primera mitad, el conjunto cordobés encontró el premio.
Una acción que comenzó con un envío largo de Gastón Ávila hacia Di María terminó convirtiéndose en una rápida transición de Belgrano. El local movió la pelota con precisión y encontró a Uvita Fernández dentro del área para establecer el 1-0.
Central se marchó al descanso en desventaja y con la necesidad de modificar sustancialmente su producción.
La reacción del Canalla
La actitud cambió desde el comienzo del complemento. Campaz avisó rápidamente con una volea y poco después Vicente Pizarro exigió al arquero con un potente disparo desde afuera del área.
Ya no era el mismo Central. Aunque seguía dependiendo demasiado de acciones individuales, comenzó a jugar más cerca del arco rival y a acumular situaciones.
Emmanuel Coronel protagonizó una gran acción personal que terminó con un remate en el palo y Di María también tuvo una oportunidad clara frente al arco. El Canalla empujaba y finalmente encontró el empate.
Después de una pelota que quedó viva dentro del área, Julián Fernández apareció libre por el segundo palo y convirtió el 1-1. Tras varios minutos de revisión del VAR, el tanto quedó convalidado.
Por lo realizado durante el segundo tiempo, la igualdad empezaba a resultar justa.
Del mejor momento al golpe definitivo
El empate modificó por completo el escenario. Belgrano sintió el impacto y Central atravesaba su mejor momento del partido. Almirón incluso buscó aprovecharlo con variantes ofensivas para intentar quedarse con los tres puntos.
Pero cuando parecía estar más cerca de dar vuelta la historia, llegó el golpe.
Una mala cobertura defensiva dejó espacios que Francisco González Metilli aprovechó para sacar un gran remate y establecer el 2-1 definitivo.
Central intentó reaccionar durante los últimos minutos, aunque esta vez el reloj jugó en su contra. Ya no tuvo claridad ni tiempo suficiente para alcanzar otra igualdad.
El Canalla se marchó de Córdoba con las manos vacías después de un partido en el que pagó sus errores en los momentos decisivos. La reacción del segundo tiempo dejó algunas señales positivas, pero no alcanzó para evitar un estreno con derrota en el Clausura.
