Una familia necesitó un palo seiscientos mil pesos para no ser pobre
Esos ingresos corresponden a un grupo familiar de cuatro integrantes y propietarios de vivienda en Rosario.

Un rosarino adulto que vive solo necesitó $201.38 en junio pasado para no ser considerado estadísticamente indigente, mientras que debió reunir $544.329 para que su subsistencia se ubique por encima de la denominada línea de la pobreza. Eso implicó, según el informe mensual de la Usina de datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), un incremento del 0,8% entre mayo y junio en el primer caso, y del 1,2% en el segundo (la canasta de pobreza). De acuerdo al mismo relevamiento, un hogar con cuatro integrantes formado por un varón de 42 años, una mujer de 40, una hija de 10 años y un hijo de 6, siempre que fueran propietarios, necesitó el mes pasado $1.613.834 para no ser considerados pobres por las estadísticas oficiales.
El informe técnico de la Usina de Datos, publicado este jueves, refiere a la valorización mensual de dos canastas: la Canasta Básica Alimentaria (CBA, que establece el límite de la indigencia) y la Canasta Básica Total (CBT), un conjunto de bienes y servicios que los organismos estadísticos definen como necesarios para trazar la ominosa frontera de la pobreza.
Pobres o indigentes
El documento afirma que “en junio de 2026, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para un adulto equivalente se valorizó en $201.383, con un aumento del 0,8% respecto al mes anterior. Este incremento representa una suba mayor a la de mayo (1,9%), acumulando un aumento del 22,6% para los cinco primeros meses del año”.
Mientras que el alza se concentró en las Verduras y Hortalizas (24,6%), las Frutas (4,7%) y el Pan (3,9%), las caídas de precios se reflejaron en Bebidas y Jugos (-6,3%) y las Carnes (-2,9%), de acuerdo al trabajo técnico de la UNR, que señala que “en términos interanuales, la CBA mostró una suba del 36,3% ubicándose en un nivel levemente superior a la variación de precios generales de la economía”.
Por su parte, la Canasta Básica Total (CBT) promedio “alcanzó un valor de $544.329, con un aumento del 1,2% respecto del mes anterior. Este resultado surge de aplicar la Inversa del Coeficiente de Engel (ICE), que en junio aumentó un 0,4% con un valor del 2,70, acumulando una disminución del -1,8% en lo que va del año”, define el trabajo.
Este aumento mensual en el coeficiente de expansión “refleja que el componente no alimentario de la canasta aumentó proporcionalmente más que los rubros incluidos en el componente alimentario”. Es decir, no siempre la góndola es el peor enemigo del consumidor, como lo saben quienes pagan servicios públicos o alquiler.
Los valores también cambian de acuerdo a la cantidad de integrantes de un hogar. Y no se trata de la suma artimética de los ingresos que necesita una persona por la cantidad que conformen un entramado familiar.
Una familia tipo de cuatro integrantes con vivienda propia “registró la CBT (pobreza) más elevada, de $1.613.834. Este valor se explica por el tamaño del hogar, aunque se ve moderado por la propiedad de la vivienda, que reduce el costo total”, señala el informe.
En el mismo sentido, agrega que “en el caso del hogar monoparental encabezado por una mujer con dos hijos y sin propiedad, la CBT alcanzó $1.316.559. Esta situación pone en evidencia el peso que tienen tanto el costo habitacional como las vinculadas a las necesidades específicas de niños y niñas”.
Éramos felices hace dos años
Parte de la tarea que realizan los técnicos de la Usina de Datos y que vuelcan a sus informes sobre la valorización de las canastas cuyos precios miden en Rosario, permite observar la magnitud del incremento experimentado por la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) en los últimos años.
“Mientras que hasta mediados de 2023 ambas canastas mostraban una trayectoria ascendente relativamente gradual, a partir de fines de ese año se registra un marcado salto de nivel que modifica significativamente los umbrales de ingresos requeridos para cubrir las necesidades básicas”, afirma el documento de la UNR.
Así, los valores alcanzados en junio de 2026 -CBA (indigencia) $201.383 y CBT (pobreza) $544.329 por adulto equivalente- “más que duplican los registrados dos años atrás”, dice, y aclara que “durante los últimos meses las variaciones mensuales se ubicaron en niveles considerablemente menores que los observados en los períodos de mayor inflación, las canastas permanecen en niveles históricamente elevados en términos absolutos”.
Para la universidad pública, “esto implica que, aun en un contexto de desaceleración de los incrementos mensuales, los hogares continúan necesitando ingresos cada vez más altos para no caer por debajo de las líneas de indigencia y pobreza”.
