El expresidente viajó a España cuando no pudo hacer valer su hipotético liderazgo para la selección de candidatos mientras Rodríguez Larreta imponía los suyos.
La presidenta del partido es la exministra de Macri y De la Rúa, pero la batalla por la principal candidatura en la Ciudad de Buenos Aires dejó al descubierto quién manda en el partido fundado por Mauricio Macri y Elisa Carrió.
Y, justamente, Lilita fue este sábado otra de las grandes perdedoras en la lucha interna en la que se sumergió la alianza opositora con la vista puesta en las legislativas de noviembre, más allá de las PASO, instancia a la que no querían llegar con más de un candidato, al menos en CABA, y una cruenta batalla ante el electorado.
«Habiéndose confirmado la candidatura de Facundo Manes, mi participación como candidata en la provincia de Buenos Aires carece de sentido histórico y mi sacrificio resultaría inútil. Sólo lo hacía por la Unidad de los argentinos y Juntos por el Cambio», expresó Carrió en Twitter. «Habiendo fracasado en el intento de Unidad, renuncio a cualquier candidatura», subrayó.
Y ese fracaso unitario podría expresarse agudamente en territorio bonaerense, del que Vidal escapó para refugiarse en la seguridad electoral de los porteños y, con Carrió fuera de carrera, donde Larreta también quiere extender sus influencias.
Si el radicalismo ya tiene a su precandidato en el neurocientífico Facundo Manes, quien este sábado aceptó formalmente la propuesta de la UCR, el PRO tiene al suyo con el actual vicejefe de Gobierno de la Ciudad, Diego Santilli, quien competiría en las Primarias para encabezar la lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires.
Finalmente, puede advertirse que Bullrich y Carrió no son las únicas derrotadas en esta lucha interna del PRO y Juntos por el Cambio: el propio Macri emerge como el gran derrotado; no por nada se fue a Europa en medio de los durísimos cruces y desinteligencias que atraviesa el partido que supo fundar.
