Salariazo autopercibido del gobernador Pullaro
El mandatario aseguró que los salarios públicos “no perdieron con la inflación”, pero Sadop lo desmintió. Un informe del CEPA registra una caída de hasta el 17%.

El gobernador Maximiliano Pullaro insistió este lunes en que desde que él es mandatario de la provincia, los empleados públicos “no perdieron” capacidad de compra “ni perderán con la inflación” durante los dos años de gestión que le restan a su primer mandato. No todos lo ven así. El titular de sindicato de docentes particulares Sadop Rosario Martín Lucero consideró, en cambio, que las paritarias del último semestre de 2025 implicaron “una pérdida concreta del poder adquisitivo docente”. Un estudio del Centro de Economía Política (Cepa) difundido dos días antes de la última Navidad coincide en que hubo “una marcada pérdida del poder adquisitivo de los salarios reales del personal público” santafesino en los últimos dos años, que el informe estimó en “pérdidas que oscilan entre el 8,5% y el 17,4%”.
Durante una actividad oficial en Rosario, Pullaro dijo que los salarios públicos le “ganan a la inflación”, a pesar incluso de la pérdida de ingresos provenientes de Nación, cuyo recorte estimó en unos $1.500 millones. “Como sabrán, los recursos nacionales -tanto la coparticipación como los recursos secundarios que enviaba el Gobierno nacional- y la recaudación provincial cayeron en términos reales 11,8% comparativamente con el 2023. Es decir, tenemos a recursos de hoy 1.500.000 millones menos de los que manejó el gobierno en el último año de la gestión anterior”, detalló el mandatario.
Sin embargo, aclaró que no eso no fue óbice para que su gestión desplegara una política salarial para el sector público de “recomposición” salarial. Y prometió: “Mientras yo sea gobernador, con una administración austera, eficiente y obviamente muy honesta, porque ponemos el ojo en cada una de las licitaciones y compras, bajo ningún concepto los empleados públicos van a perder en torno a la inflación”.
No sólo eso, dijo el gobernador: “siempre que nosotros recompusimos los salarios, le ganamos a la inflación”. Y aclaró que “en los meses que la inflación nos ganó, porque claramente las proyecciones que había hecho Economía de Nación y que había tomado el mismo área de provincia no terminaron siendo certeras, directamente se hizo una recomposición unilateral fuera del marco paritario por parte del Gobierno, cumpliendo con la palabra”.
Pullaro afirmó que, incluso, “los empleados públicos, como tal vez muy pocos empleados privados de la provincia de Santa Fe, van a tener siempre una recomposición que va a estar por encima de los niveles de inflación, para que no tengan que perder poder adquisitivo”.
Gatillo difícil
Lucero, secretario general de Sadop Rosario, volvió a reclamar este lunes al gobierno provincial por la implementación de la cláusula gatillo para actualizar los salarios de la docencia. “La cláusula gatillo puede ser una herramienta fundamental en el contexto actual, donde los salarios vienen creciendo sistemáticamente por debajo de la inflación”, afirmó el dirigente, en sentido opuesto a la percepción recomponedora que posee el titular de la Casa Gris.
“Durante el último semestre, el gobierno de Pullaro otorgó un aumento salarial del 7% distribuido en seis cuotas: dos del 1,5% y cuatro del 1%. Posteriormente, se agregó un 2% adicional. De esta manera, el incremento total alcanzó el 9%, mientras que la inflación del período fue del 12%, lo que implicó una pérdida concreta del poder adquisitivo docente”, detalló el representante gremial de los docentes de escuelas de gestión privada.
Este esquema salarial debió ser implementado por decreto, ya que no logró ser aprobado en el ámbito paritario debido al rechazo de los sindicatos. Es decir, ante la falta de acuerdo, “el Gobierno optó por imponer de manera unilateral una propuesta insuficiente”, señaló Sadop a través de un comunicado.
Lucero agregó que “si el gobernador hubiera cumplido con su promesa de campaña de garantizar paritarias libres y la aplicación de la cláusula gatillo, no se habrían producido conflictos”. Sin embargo, siguió, “hoy, a dos años de haber iniciado su gestión, el gobernador tiene una nueva oportunidad de empezar a cumplir las promesas que hizo y que hasta el momento no ha honrado”.
Por último, recordó que “es importante remarcar que Pullaro no cumplió con el pago de la cláusula gatillo adeudada del período correspondiente al gobierno de Omar Perotti, con quien se muestra a diario en actos y fotografías oficiales”.
“Por todo esto, entendemos que una vía concreta para garantizar el inicio de clases sin conflictos y para comenzar a recomponer las relaciones con la docencia –totalmente deterioradas– es que el gobernador cumpla con su palabra”, cerró el dirigente sindical.
Que no se Cepa
Un informe del Cepa publicado por Rosario/12 dio cuenta de la pérdida de poder adquisitivo real del salario del sector público santafesino. El documento indica que desde que el líder radical de Hughes asumió la Gobernación redujo en 6.000 puestos laborales la planta permanente del Estado provincial, con un ajuste salarial cuya pérdida de poder adquisitivo osciló “entre el 8,5% y el 17,4%”.
Pero en paralelo, triplicó la planta política con altos salarios por dos vías: la del personal superior (directores, subsecretarios, secretarios y ministros) que se incrementó en un 33% en relación a fines de 2023; y mediante “una fuerte expansión de los cargos de asistentes técnicos, que son cargos políticos de designación directa del gobernador y no requieren concurso”. Estos últimos crecieron un 265%, según el relevamiento del Cepa.
Para el centro de estudios, el ajuste sobre el personal del sector público no se sólo se produjo por la reducción de la planta permanente estatal, sino por “una marcada pérdida del poder adquisitivo de los salarios reales del personal público”.
Es que “desde noviembre de 2023, todos los sectores analizados registraron caídas salariales, con pérdidas que oscilan entre el 8,5% y el 17,4%”, de acuerdo a los sectores.
Las mayores caídas se observaron en el sector docente (17,4%) y en el sector salud, donde el personal de enfermería perdió un 17,3% de su poder adquisitivo. “El personal policial también sufrió un deterioro significativo, con una pérdida del 15,7% en el salario mínimo garantizado”, agrega el documento.
Al mismo tiempo que en la administración central, las categorías de menores ingresos -que concentran el 91% de los puestos- “registraron una caída cercana al 11%, mientras que las categorías medias lograron recomponer e incluso mejorar su salario real, y las categorías altas mantuvieron niveles similares a los de noviembre de 2023”.
