Este 20 de junio no fue uno más en Rosario. Sumado a la importancia de la conmemoración del Día de la Bandera, la ciudad fue el epicentro político del país durante la jornada.
Es que las dos principales figuras políticas del país coincidieron en Rosario el mismo día. Por un lado, el presidente de la Nación, Mauricio Macri para realizar un acto en un club de barrio (Ciclón), aunque lejos del Monumento, donde fue la celebración oficial como todos los años.
Por otro lado, este Día de la Bandera fue el elegido por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner para presentar en la ciudad su libro “Sinceramente”. Es así como ante unos mil invitados la actual senadora realizó el acto en Salón Metropolitano. Fuera del recinto, cientos de personas apoyaron a la líder política.
En las afueras del lugar se colocó una pantalla gigante, donde los asistentes pudieron seguir las palabras de la ex presidente, como así también había puestos de venta de remeras, gorras y comidas.
El acto fue similar a los realizados en la Feria del Libro en Buenos Aires y en Santiago del Estero, donde en las afueras se colocaron pantallas gigantes y miles de personas respaldaron a la mandataria.
Adentro el salón estaba colmado por unos dos mil dirigentes políticos y sindicales de la ciudad y la provincia. Entre los presentes estaban los diputados justicialistas Luis Rubeo, Silvana Frana, Claudia Giaccone. Lucila De Ponti y el senador electo Marcelo Lawandowski, así como el ex concejal e intendente rosarino Héctor Cavallero.
También había intendentes de la zona como Guillermo Rajmil, intendente de Zavalla, Rodolfo Stangoni de Fighiera, Roly Santacroce, intendente electo de Funes y Esteban Ferri, intendente de General Lagos, que renovó el cargo.
En tanto, entre los gremialistas se encontraban Marcelo “Pipi” Andrada de Camioneros y Marcelo Barros de Smata.
La última vez que Fernández visitó la ciudad fue hace cuatro años. “Veamos cómo estabamos hace cuatro años y cómo estamos ahora. Veamos los índices de desocupación, inflación, y ni que hablar de endeudamiento”, analizó la ex mandataria.
“Dijeron que iban a venir las inversiones y lo único que llegó fue el Fondo Monetario Internacional”, completó.
Sobre la realidad argentina, la ex mandataria “Es una Argentina con infinitas dificultades más graves y profundas. De los problemas que teníamos no solo no resolvieron problemas sino que agravaron otros, como el desendeudamiento y la devaluación”.
“Si defendés al pueblo te pasan por encima, no te lo perdonan. Y si además te enfrentas a los grandes poderes internacionales, ahí definitivamente te convertís en enemigo de esos grandes poderes”, aseguró.
Fechas patrias
En el comienzo del acto, la mandataria destacó la importancia de recordar fechas patrias. “En las fechas patrias hablar de la patria, de nuestra historia”, señaló Cristina. Y agregó: “A los próceres como Belgrano y San Martín no hay que recordarlos en el día de su muerte. Hay que recordarlos en su lucha. Hay que recordarlos como hombres y mujeres de carne y hueso”.
“Manuel Belgrano es mi prócer preferido”, indicó Cristina Fernández, para, sorpresivamente, acotar: “Algo con Belgrano hubiera tenido, hubiese sido la amante, estoy absolutamente segura”, bromeó la ex presidente.
Sobre el acto de Macri en Rosario la ex presidente opinó: “Era necesario enfrente de chicos insultar y agraviar a un gremialista, que es el mismo que estaba con él en 2015 cuando se inauguró el busto de Perón. Además de mal gusto desmemoriado”.
En un pasaje de la entrevista, Cristina recordó cuando habló un 20 de junio en la ciudad sobre la importancia de no endeudarse y los fondos buitres. “En estas fechas hay que reflexionar sobre lo que nos está pasando. Una fecha patria no es solamente no ir a trabajar o no ir al colegio. Yo me la imagino como una fecha en que cada argentino y argentina piensa en el país. La gente también tiene problemas más acuciantes, pero hay que recrear las condiciones para pensar no solamente en el día a día. Esa no es una buena vida”.
“Yo me propuse mejorarle la vida a los argentinos. No me habrán salido todas las cosas pero lo hice con esa intención”, expresó.
El libro
“Viví el libro como contar las cosas, fue un ejercicio de contar las cosas que uno necesitaba. Es un ejercicio individual pero también un ejercicio colectivo. No se agota en lo que me pasó a mí solamente”, contó Fernández sobre el proceso del libro.
“El testimonio es importante en tanto y en cuanto no sea solo personal sino que ayude al conjunto. El libro fue pensado sobre tres o cuatro ejes iniciales. Y después el libro se desprendió de mí y empezó a contar por sí solo”.
Néstor
“Néstor era profundamente popular, sinceramente popular. No le gustaban gustos míos. Yo era más clasemediera y prejuiciosa que él. Él tenía la percepción de que había que volver a ordenar la simbología de Argentina, que quien se sienta en el sillón presidencial debe conducir los destinos del país”.
Aunque remarcó que “por allí los hombres tienen una forma de ejercicio de poder diferente a nosotros porque tienen una carga adicional cultura que ha puesto la sociedad patriarcal. Creo que también había algo de eso en él”.
“Yo lo recuerdo como esos personajes que la historia rara vez repite y yo tengo la suerte de haber compartido vida, familia e hijos, que no es poca cosa”.
“Cuando llegamos a la Casa Rosada, el lugar estaba dado vuelta, como nos pasó en Río Gallegos en 1987, Néstor dio vuelta la situación y eso lo catapultó a la gobernación”.

