La vicepresidenta cuestionó duramente a la dirigente del PRO. Además, hizo alusión a una antigua historia de esta última con un supuesto consumo excesivo de alcohol.
El blanco principal de su mensaje fue la presidenta del PRO, Bullrich, de quien recordó que fue parte del grupo Sushi que convenció al (entonces presidente Fernando) De la Rúa de dictar el decreto de necesidad y urgencia que declaró el Estado de sitio, que culminó con 39 muertos en todo el país en aquellas jornadas trágicas del 19 y 20 de diciembre del 2001.
«Lo impulsó a firmar ese decreto de necesidad y urgencia a De La Rúa para que diera muestra de autoridad y no quedara como un pusilánime», evocó, en su interpretación de los hechos históricos, y llamó a Bullrich «irracional» por no «importarle los costos» de la represión a la movilización social.
El PRO y la Alianza
«Cuando uno ve a los protagonistas de lo que pasó el pasado sábado, ve que se encuentra con los mismos o casi los mismos protagonistas de lo que pasó en el 2001. Lo que vimos el sábado y posteriormente todo el fin de semana. Ese ejercicio, esa disputa de creer que la autoridad es apretar, de aprietes, de locura, de la falsa autoridad como le digo yo. Fue la misma que lo llevó a un presidente en el 2001 a firmar un decreto de estado de sitio», recriminó durante un encuentro a puertas cerradas junto a senadores y diputados nacionales del Frente de Todos.
«Escuchar a alguien que tuvo responsabilidades institucionales y que las tiene desde la política, decir: ´no importa los costos que pueda tener el ejercicio de la seguridad´ Que es precisamente la misma persona que integraba el grupo que le hizo firmar al presidente (Fernando) De La Rúa el decreto de estado de sitio que terminó con 40 muertos y un gobierno inconcluso».
«No tenemos gente racional frente a nosotros. Uno puede estar en las antípodas de pensamiento, de la concepción de gobierno, de la ideología, de todo. Lo que no puede, por lo menos a mí me cuesta mucho, es admitir tal grado de irracionalidad y de irresponsabilidad en el ejercicio del gobierno y fundamentalmente de la militancia política», disparó, al tiempo que consideró que la orden de colocar el vallado es «incomprensible desde todo punto de vista».
Tras revelar que durante el discurso que brindó en la noche del sábado no sabía que su hijo Máximo Kirchner había tenido un altercado con la Policía, la titular del Senado siguió fustigando a Bullrich, a quien acusó de «irracional» por «no importarle los costos» del accionar policial contra los manifestantes.
